jueves 13 junio 2024

AMLO alaba a Peña y ataca a Muñoz Ledo, Aristegui y Labastida

por etcétera

Después de que el jueves Porfirio Muñoz Ledo y Francisco Labastida criticaron la relación del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador con bandas de narcotraficantes, este, sin argumentos para desmentirlos, lo atribuyó a su nostalgia y a su edad. Asimismo, alabó a Enrique Peña Nieto por no intervenir en las elecciones de 2018, al mismo tiempo que atacó a Carmen Aristegui.

El jueves, entrevistado por Aristegui, Labastida afirmó que hay indicios de que el gobierno protege a los narcotraficantes. Poco después, en una reunión internacional, Muñoz Ledo dijo que es manifiesta la alianza entre López Obrador y las bandas delictivas.

Cuestionado en su conferencia de prensa por la “colusión” entre “gobernadores estatales” (sic) y crimen organizado, López Obrador aprovechó para enfocar baterías contra los veteranos políticos y la comunicadora: “Es realmente muy corriente, muy vulgar todo esto”, señaló.

De Muñoz Ledo, dijo que este lo conoce muy bien, “y se atreve a sostener que el gobierno tiene vícnulos con el narcotráfico. Es un juicio sin fundamento, temerario”. Siguió con Labastida, quien dijo que es lo mismo, “pero además sin ninguna prueba”.

“Y yo creo que es un asunto de nostalgia y, con todo respeto, de la edad”, los remató.

“Por eso yo no puedo seguir una vez que se concluya mi periodo. Porque lo peor que puede pasar en política es que haga uno el ridículo y, si uno tiene demasiado apego al poder o se encariña con el poder, pues puede cometer muchos errores. Ya se tiene un ciclo y estarse en paz, continuó el mandatario, a quien muchos atacan por su edad e ideas del pasado, justamente.

Descalificó moralmente al priista por su cabildeo del Fobaproa y por el Pemexgate, cuando la paraestatal destinó recursos para su campaña presidencial (por lo cual su partido fue sancionado por el entonces Instituto Federal Electoral, lo cual no recordó, muy convenientemente, López Obrador). Sobre el tema del narcotráfico, tampoco vino a la memoria del presidente que, después de ser gobernador de Sinaloa, Labastida tuvo que dejar el país por un tiempo por amenazas de narcotraficantes.

Aristegui, quien había sido una comunicadora muy cercana a él y a sus denuncias, también fue objeto de la embestida de López Obrador: “También me conoce. Yo no soy Salinas, ni soy Zedillo ni soy Fox ni soy Calderón ni soy Peña Nieto”. Y la señaló como “la paladina de la libertad por un tiempo, que engañó”.

López Obrador procedió a renovar su reconocimiento a su antecesor en la presidencia, para lo cual recordó las palabras que pronunció en su toma de posesión: “Licenciado Enrique Peña Nieto: le agradezco sus atenciones pero, sobre todo, le reconozco el hecho de no haber intervenido, como lo hicieron otros presidentes, en las pasadas elecciones presidenciales.

“Hemos padecido ya ese atropello antidemocrático y valoramos el que el presidente en funciones respete la voluntad del pueblo. Por eso, muchas gracias, licenciado Peña Nieto”. Y López Obrador, tan memorioso él y a pesar de que de Labastida recordó el Fobaproa y el Pemexgate, prefirió olvidar sus acusaciones de “fraude electoral” en 2012, cuando el priista le ganó la elección.

Un día antes Labastida Ochoa había dicho que el PRI de Peña Nieto apoyó en la elección de 2018 a López Obrador, y remató sobre este: “En consecuencia, está correspondiendo los servicios que le han prestado”.

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