miércoles 24 abril 2024

La ASF halló muchas cuentas descarriladas del Tren Maya

por etcétera
Cuartoscuro

El descarrilamiento del Tren Maya no ha sido sólo sobre las vías: también en materias tan básicas como la planeación, en pagos inútiles por trabajos no realizados y la adquisición de predios sin avalúos, obras ociosas y otras irregularidades, reporta El Universal.

Este jueves se publica “Arcas del Tren Maya han estado abiertas y sin control”, trabajo periodístico de Enrique Gómez, que es una revisión de los hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) respecto a la emblemática obra del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En la nota se refiere que la ASF apenas auditó una parte muy pequeña de los recursos que se han dedicado a la adquisición de predios y liberar el derecho de vía en el Tramo 7 del Tren Maya, y de ello encontró pagos indebidos por 256 millones de pesos, además sin avalúos. Además, “el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) adquirió un predio de 295 mil 157 metros que no será utilizado”.

Otro problema es la obra ociosa que reveló una gran deficiencia en la planeación de la obra, debido a que se realizaron trabajos de estructuras, autopista y plataforma de vía que no serán utilizados, lo que se debió a la modificación del trazo de la vía en mayo de 2022.

Otro trabajo que no se realizó pero que sí fue pagado, fue el de la recuperación y proyección de vestigios arqueológicos en una parte del Tramo 3 del Tren Maya, pero en la que finalmente se determinó que no había monumentos arqueológicos. Pese a esto, las autoridades del Fonatur y del Instituto Nacional de Antropología e Historia desembolsaron 18 millones 265 mil pesos.

La Comisión Federal de Electricidad, encabezada por Manuel Bartlett Díaz, también toma parte en las irregularidades del Tren Maya: no emitió factura a Fonatur por un pago de 200 millones de pesos por obras de electrificación, las que, además, subcontrató en una medida superior a lo establecido en el convenio respectivo.

Además, la ASF señaló que en el Tramo 6 el Fonatur no presentó el Programa de Vigilancia Ambiental, una de cuyas partes principales es detallar las medidas de mitigación, ni tampoco aportó la información sobre “el manejo, control y registro del arbolado recuperado y donado”.

Por otra parte, en su más reciente revisión de la Cuenta Pública la ASF encontró más irregularidades en la construcción del Tren Maya: pagos en exceso, falta de planes ejecutivos, incumplimiento en la construcción de pasos de fauna, deficiencias en la implementación del programa de gestión hídrica, además de que señaló que el Tramo 5 atenta contra la conservación de suelos y la reforestación.

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