miércoles 12 junio 2024

Ahora López-Gatell va contra consultorios adyacentes a farmacias; mucha gente no recurre al servicio público

por etcétera

Ahora el subsecretario Hugo López-Gatell va contra los consultorios adyacentes a farmacias, a los que criticó por la precariedad que implican para médicos y pacientes, y habló del sistema de salud público gratuito y universal, pero no habló de qué ha sido del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) ni de la baja en su calidad.

Durante una de sus intervenciones en la conferencia de prensa presidencial de este martes, cuestionado sobre el tema, López-Gatell volvió al discurso del presidente: lo que condujo a la aparición de aquellos consultorios fue el desmantelamiento del sistema de salud debido al neoliberalismo y a la corrupción.

Para servir acríticamente al discurso del presidente, López-Gatell se refirió al desmantelamiento del sistema público de salud durante 36 años de neoliberalismo, que, según él inició con Guillermo Soberón, pero que fue invento de “los sistemas financieros mundiales”. Ello fue porque “la salud es una empresa muy lucrativa en el mundo”, y las grandes corporaciones hospitalarias y farmacéuticas entraron en sustitución. Según el funcionario, el Seguro Popular fue la “expresión mexicana” de ese modelo, en el que se apostó para que el sector privado proveyera el servicio de salud. Además, afirmó (faltaba más), hubo corrupción.

Sin embargo, el funcionario no dijo qué se ha hecho para sustituir y mejorar al presunto modelo que expuso, primero con el notoriamente fallido Insabi y después qué ocurre con el IMSS Bienestar, para no hablar del sistema de salud danés que prometió el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sobre los consultorios adyacentes a farmacias, López-Gatell dijo que “son un gran engaño” porque “no resuelven problemas de salud de mayor importancia” y que quizá resuelvan pequeñas enfermedades, pero no males como una diabetes o hipertensión, y añadió que hasta podrían poner en riesgo la salud y la vida de pacientes.

Afirmó que muchas de esas farmacias son de grandes corporaciones, y entre los atractivos de esos consultorios están que no se necesita cita, que no tienen el inconveniente de hacer filas y tiempos de espera, de ir sólo a la esquina.

López-Gatell señaló las precarias condiciones laborales de los médicos que trabajan en esos consultorios, y añadió su suposición de “las leyes relativas a las condiciones laborales que podrían estar siendo violadas sistemáticamente”.

Además, ese personal, dijo, “tiene que hacer recetas de múltiples medicamentos””, porque lo que se busca con esos consultorios es vender medicamentos, “la gran mayoría no indicados, no correctamente indicados”.

Y prometió regular esos consultorios mientras estemos en una fase de transición hasta que “el sistema público garantice la gratuidad, la universalidad, todo mundo tenga acceso y desde luego que la calidad sea atractiva para el pueblo”.

Para contextualizar lo dicho por López-Gatell vale recordar lo que escribió Edna Jaime en un artículo reciente en El Financiero sobre los datos de la Encuesta de Salud y Nutrición 2021: “La población que recibió atención por Covid–19 recurrió mayoritariamente a servicios privados (69.2%), por 30.8% en el sector público. Sólo el 38% de los afiliados al IMSS y 25% de los afiliados al ISSSTE se atendieron donde les correspondía. De la población sin seguridad social, apenas el 14% se atendió en clínicas y hospitales de la Secretaría de Salud. Por decisión o por falta de acceso, la mayoría de mexicanos tuvo que efectuar gasto de bolsillo para atenderse”.

Para saber los resultados del sistema de salud no neoliberal que “construye” el actual gobierno (del que López-Gatell es un protagonista), también hay que atender estos otras cifras mencionadas por Jaime: “La Ensanut reporta cosas graves en cuanto a vacunación: estamos muy por debajo de las metas que nos habíamos propuesto. Apenas el 27.5% de los niños de un año de edad cuentan con el esquema de vacunación completo; sólo el 31.1% de dos años completaron el cuadro de vacunas clave. En unos años estos rezagos ‘saltarán’ en indicadores fundamentales, los que miden el desarrollo social y bienestar de una sociedad. México, la potente economía en el concierto mundial, con servicios de salud pública del tercer o cuarto mundo”.

Continúa Jaime: “Hacia allá apunta el cuadro de enfermedades crónico-degenerativas: la práctica de detección ha desmejorado y la prevalencia de las enfermedades se ha incrementado. Pruebas de Papanicolau, por ejemplo, que en 2012 cubría a un poco más del 44% de las mujeres adultas, en 2021 apenas cubre al 21.4%. En diabetes, en 2012 las pruebas diagnósticas cubrían a casi el 24% de la población; en 2021 apenas al 9.6%”.

En ese desastroso escenario del sistema de salud construido por el gobierno actual, los consultorios adyacentes a farmacias parece que hasta han sido más un apoyo que un problema.

También te puede interesar