domingo 16 junio 2024

Recomendamos: Monreal en el juego, por Ramón Alberto Garza

por etcétera

Ricardo Monreal se insertó de lleno en el juego de la sucesión presidencial de Morena rumbo al 2024.

Al menos esa fue la lectura final que se da a la carta firmada por Mario Delgado y entregada a todos los 22 gobernadores del Partido en el Poder.

La instrucción es clara y va en favor de la promoción política de quienes son legitimados por el firmante presidente de Morena y, por supuesto, por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Una orden muy cuestionable si se ve como acto anticipado de campaña.

Pero lo importante es que, en esa lista ya oficial, Mario Delgado da la bendición para que sean promovidos Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Adán Augusto López y Ricardo Monreal.

Y no es para menos. La amenaza de la salida del político zacatecano, quien es líder morenista en el Senado, se esperaba al cierre del año o a más tardar la primera quincena de enero. Algo debió ocurrir para que Monreal decidiera -por ahora- mantener la apuesta de su capital político en Morena.

Durante todo el 2022, tanto Monreal como Ebrard acusaron piso disparejo en la promoción política de los precandidatos morenistas. Pero el Canciller siempre optó por ser crítico institucional, mientras que Monreal le apostó a la rebeldía con causa.

Y aunque el senador morenista fue clave para frenar la Reforma Eléctrica y obligó a buscar un Plan B en la rechazada Reforma Electoral -con el evidente enojo y desprecio presidencial- está claro que el inquilino de Palacio Nacional no quiso dejarlo ir.

El presidente López Obrador sabe lo que Monreal significa como símbolo de los movimientos territoriales. Se lo demostró al encabezar las victorias en las elecciones para gobernador en 2021.

Por eso le mandaron hasta el Senado a Adán Augusto López para disuadirlo y garantizar el piso parejo.

Después de todo, nadie puede tapar el sol con un dedo. Claudia Sheinbaum, la llamada “corcholata favorita”, va de desgaste en desgaste y a la baja, mientras que las apuestas por Monreal, tanto en Morena como en la Oposición van al alza.

Por eso sorprendió que en la fotografía que conmemoró el pacto de la llamada alianza opositora -PAN, PRI, PRD- que se presentó el 12 de enero, se extrañaron dos rostros que sin duda serán claves para el 2024 y que, en caso de decidirse por sumarse, reforzarían al bloque anti-Morena.

Uno, el rostro de Monreal, quien al no ver todavía claro y firme su horizonte en esa alianza opositora optó por mantenerse en Morena, con promesa de piso más parejo.

Y dos, el de Dante Delgado, el líder de Movimiento Ciudadano al que todos quieren conquistar para sumarlo, pero que no se deja. Al menos, no por ahora.

Por eso, la carta de Mario Delgado enviada este fin de semana a los gobernadores morenistas es clave. Porque deja clara la reinserción de Monreal en el bloque de los cuatro precandidatos oficiales bautizados como “corcholatas”. Y eso no ocurre sin la bendición presidencial.

Pero, sobre todo, les da renovado juego a los precandidatos morenistas, en los momentos en los que el presidente López Obrador no puede -ni debe- darse el lujo de poner todos los huevos en una sola corcholata. Sobre todo, cuando se la pueden descarrilar.

Más información en: Código magenta

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