viernes 21 junio 2024

Con sobreprecios, extorsiones, opacidad y amenazas; así fue inaugurado un inconcluso AIFA

por etcétera

Hoy fue inaugurada por el presidente Andrés Manuel López Obrador la obra “inconclusa” del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, un monumento a la corrupción construido con sobre precios, gastos opacos, extorsiones a proveedores, amenazas a líneas aéreas y cuya funcionalidad no sólo está en duda, sino que ha quedado descartada prácticamente desde que se puso la primera piedra.

En el 2018, cuando el jefe del Ejecutivo anunció sus intenciones de construir una nueva terminal aérea y para ello poner a consulta popular la continuación de las obras del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México u optar por un nuevo proyecto en Santa Lucía, también se comprometió a que en caso de la gente se decidiera por el “Felipe Ángeles”, este contaría con 3 pistas, se construiría la terminal 3 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, se ampliaría el aeropuerto de Toluca y se conectarían todas las terminales aéreas señaladas con un tren de alta velocidad. De estas promesas sólo cumplió la primera.

Por si fuera poco, las obras de interconexión para arribar a la nueva terminal aérea aún están inconclusas. En realidad, el AIFA “se entregó” con dos obras de conexión pendientes, de seis previstas, informó Rabindranath Salazar, subsecretario de Gobernación. “De seis, prácticamente cuatro al 100, y dos a muy poco tiempo. Se va a concluir, cualquiera de las obras que se están realizando se estarán terminando antes de concluir a la administración”.

Algunas de las vías que se están ejecutando para el acceso son la vía San Jerónimo, que comprende ampliación a cuatro carriles y conecta a la carretera México-Pachuca, y la vía Tonantzintla. Sin embargo, el subsecretario no detalló cuál es el estado de cada una de las seis.

Según cifras oficiales el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA) ha costado al erario federal un total de 115 mil 981 millones de pesos, es decir, tendrá un sobreprecio preliminar de un 36 por ciento adicional a la inversión original planteada por las secretarías de la Defensa Nacional (SEDENA) y de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) que era de 84 mil millones de pesos.

Lo anterior sin contar el costo de la cancelación del NAICM en Texcoco, más las obras que quedarán inconclusas relacionadas con infraestructura carretera, transporte público, entre otros.

Cabe mencionar que la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México costó 163,540 millones de pesos –más de 8.170 millones de dólares–, según un reporte de la ASF (Auditoria Superior de la Federación). Una de las razones principales por las que se descartó el proyecto que ya tenía un 53 por ciento de avance fue la poca transparencia y rendición de cuentas, pues según AMLO, el proyecto “beneficiaría a un grupo de potentados al servicio del poder político”.

Hoy ante la presencia del presidente López Obrador, gobernadores y su extenso séquito de colaboradores que fueron convocados obligatoriamente, arrancó el AIFA con 9 operaciones comerciales diarias (20 en total contando operaciones militares) y se estima que en 1 año esperan llegar a 120 operaciones. Hoy opera como el aeropuerto de Cd. Victoria en un año o como el de Querétaro. En contexto, vale señalar que el AICM con sus dos terminales tiene 980 operaciones diarias, es decir, más de 357 mil operaciones al año.

Los asistentes a la ceremonia inaugural tuvieron que caminar entre pequeños puestos ambulantes en los pisos con tazas, posters, tlayudas, llaveros, muñecos y hasta libros del presidente Andrés Manuel López Obrador se instalaron este lunes en los pasillos de la terminal aérea durante la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Un aeropuerto que para el Gobierno Federal significa una obra insignia de la administración pero que dadas las prisas, su futuro operativo es incierto.

Apenas hace un mes, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló nueve irregularidades en los resultados de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020, derivadas de nueve auditorías de inversiones físicas para la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), con una muestra auditada de 17 mil 6 millones de pesos de los 18 mil 444.9 millones del total de los recursos federales ejercidos durante 2020.

Asimismo, en su informe la ASF asegura que la Secretaría de la Defensa Nacional aportó recursos con cargo en el capítulo 4000 (subsidios y transferencias) de gasto, establecido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, al Fideicomiso Público de Administración y Pago de Equipo Militar, del cual no se reportaron 20 mil 243.1 millones de egresos y se presentaron en exceso 19 mil 204 millones de ingresos en la Cuenta Pública, además de que una parte de los recursos de dicho fideicomiso fue utilizada para realizar pagos correspondientes al AIFA.

La ASF determinó que de los 12 mil 733.5 millones de pesos autorizados en 2020 para la construcción y adquisición de predios, se ejercieron 12 mil 275.1 millones mediante la figura de Comisionado Habilitado. Sin embargo, ésta figura solo podía ejercer gastos de los capítulos 2000 (materiales y suministros) y 3000 (servicios generales), no obstante, el 94.5% de los recursos correspondieron a partida de gasto del capítulo 6000 (obras públicas), además de que se recibieron donaciones por parte del GACM de materiales, equipos y bienes muebles con valor registrado de seis mil 12.1 millones de pesos, los cuales fueron informados, sin acreditarlo, con un “costo cero”, dijo la ASF.

Extorsiones y amenazas

El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) inicia operaciones hoy sin que las aerolíneas mexicanas puedan abrir rutas hacia Estados Unidos desde ahí, ya que la aviación civil mexicana se mantiene en categoría 2 por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) de ese país desde mayo pasado.

Esto significa que las aerolíneas mexicanas sólo podrán abrir nuevos vuelos nacionales o internacionales siempre y cuando no sean a Estados Unidos, el principal destino para el país.

Las aerolíneas gozaron de un espacio para aumentar su presencia en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) en el último par de años, pero esto podría estar por cambiar. Con una nueva declaratoria de saturación, en esta ocasión en los edificios terminales del aeropuerto, las bases para asignar los horarios de aterrizaje y despegue –también conocidos como slots– podrían endurecerse, lo que limitaría a las aerolíneas para sumar nuevas rutas y frecuencias.

Así, se prevé que entre 2022 y 2023 las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) tengan un límite para evitar la saturación y que las aerolíneas consideren estar en el de Santa Lucía y es que la Secretaría de Comunicación y Transportes amenazó a las líneas aéreas que no habrá más permisos para nuevas rutas que quieran salir del aeropuerto Benito Juárez, para intentar jalar tráfico hacia el Felipe Ángeles.

El subsecretario de Transportes de la SCT, Carlos Morán Moguel, dijo que se busca que se respeten las 61 operaciones por hora que están permitidas en el AICM, y que el resto de los vuelos se hagan en el Nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), uno de los megaproyectos de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Por otro lado, hoy en medio de la inauguración, se difundió un fragmento del video “La Obra del Pueblo” del productor Epigmenio Ibarra,  donde López Obrador le pide al general Gustavo Vallejo, responsable de la construcción el AIFA, explique cuáles fueron los criterios que se utilizaron para la contratación de proveedores para la obra.

Ahí, el ingeniero constructor militar reconoció públicamente que los empresarios fueron impunemente extorsionados por el ejército ya que a cada proveedor se le exigió que a cambio de ser contratados “sacrificaran” un 3 por ciento de sus facturas “por amor a México”.

Por su parte, decepcionado y consternado por el trato que recibió por parte de los responsables de la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), quienes lo apartaron del proceso de edificación, el arquitecto Francisco González Pulido, fundador de FGP Atelier, se desmarcó de la obra que el Ejército mexicano erigió y lamentó que se haya desvirtuado su propósito y diseño interior.

El arquitecto mexicano expuso que pese a que le fue solicitado el plan maestro para el edificio terminal del AIFA, mismo que entregó en 2020, su despacho ha estado lejos de involucrarse en el desarrollo y construcción de la obra que ha dado como resultado un proyecto que es distinto a su propuesta original.

Reprochó que los responsables de la construcción del AIFA tomaron decisiones unilaterales que han dado como resultado un complejo que puede no cumplir con los objetivos que dieron paso a su construcción como la eficiencia y austeridad.

“Jamás en mi vida en ningún proyecto me había pasado que un cliente, y he trabajado con gobiernos, trabajé con el gobierno de Shanghái, terminé la casa de bolsa, un proyecto de 2 billones de dólares, con el gobierno de Tailandia, el aeropuerto de Tailandia, un proyecto de 7 billones de dólares, he trabajado con gobiernos y con la iniciativa privada y jamás ha sucedido que un cliente toma decisiones unilaterales sobre el proyecto por temas de presupuesto.

“Lo que toca hacer es (que) se acercan con el arquitecto y le dicen ‘arquitecto, esto que usted diseñó no va a costar 75 mil millones de pesos, va a costar 130 mil, tenemos que trabajar en esto para que no se pierda la integridad de su proyecto, pero que logremos el presupuesto’, ese es el camino normal”, expone.

“Yo no podía salir con que ‘arquitecto, tenemos 75 mil millones de pesos’ y yo les saco una terminal que iba a terminar costando 300 mil, eso es irresponsable”.

Así, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador inauguró hoy el AIFA, una de las obras más importantes de un supuesto paquete de infraestructura sexenal, un capricho presidencial que no ha estado exento de controversias por su presupuesto, tiempo de construcción y los innumerables atrasos que aún presentan diversas obras complementarias como la conectividad terrestre y que ha sido un punto medular en la poca atracción para la operación de aerolíneas.

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