jueves 29 febrero 2024

Urzúa: el gobierno se “hizo bolas” en Acapulco; cuida sus “guardaditos” electorales, dice

por etcétera
Cuartoscuro

El gobierno federal “se hizo bolas” con la emergencia en Guerrero tras el paso del huracán Otis, sigue operando sin eficiencia y no ha destinado recursos suficientes para la situación, además de que está cuidando sus “guardaditos” electorales, considera Carlos Urzúa, exsecretario de Hacienda.

Según información de Reforma, durante una reunión con Xóchitl Gálvez y legisladores locales del PAN en Guanajuato, Urzúa se refirió a la atención que el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, del que fue parte y terminó por renunciar, ha dado a la situación que atraviesa Guerrero.

Un día después de la visita de López Obrador a Acapulco, el economista expresó que, al enfrentar la emergencia, el gobierno “simplemente se hizo bolas: después de cuatro semanas siguen sin operar de manera eficiente”. Además, señaló que fue desaparecido el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), por lo que ahora no hay dinero disponible para este tipo de emergencias.

En términos de recursos, Urzúa dijo que el Fonden no debió haberse eliminado, y criticó que ahora no tenga dinero por sus “elefantes blancos”, en los que se gasta buena parte del presupuesto. Asimismo, señaló que “como el año que entra es 2024, ellos están cuidando sus ‘guardaditos’ por razones electorales”.

También apuntó que para la reconstrucción de Acapulco se requieren unos 300 mil millones de pesos, los que el gobierno no ha dedicado.

Hace un par de semanas, en su colaboración para Latinus, Urzúa señaló que esa cantidad de dinero significa cerca del 1 por ciento del producto interno bruto, una cantidad considerable, aunque tal vez no para López Obrador: “El presidente echó al cesto de la basura más de 300 mil millones de pesos cuando canceló el aeropuerto de Texcoco; en el caso de la refinería de Dos Bocas fácilmente se ha excedido ya ese monto, y vayan ustedes a saber cuándo va a dar gasolina”.

También comentó que el Fonden no era “el fondito que ahora tiene la Secretaría de Hacienda en el Ramo 23, sino un fideicomiso público que estaba extraordinariamente bien normado, regulado, donde, a pesar de lo que diga el presidente de la república y últimamente también su periquita Claudia Sheinbaum, no había corrupción. En un fideicomiso es muy difícil que haya corrupción; sí puede haber después de que se saca dinero de un fideicomiso”.

Recordó que el Fonden debía recibir el 0.4 por ciento de todo el gasto programable del gobierno federal, que actualmente serían unos 24 mil millones de pesos que se habrían agregado al patrimonio que ya existía en ese fideicomiso, lo que “nos hubiera ayudado un poco”.

Sin embargo, López Obrador no lo consideró importante ni tampoco en el Presupuesto de Egresos 2024. Y Guerrero seguirá desastrado.

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