lunes 26 febrero 2024

Convento de san Diego de Alcalá, San Andrés Cholula, Puebla

por Rubén Aguilar Valenzuela

Toponimia

El nombre original es San Andrés Cholollan. En náhuatl “chololli”, quiere decir fugitivo, del verbo “choloa”, huir, de donde se deriva “cholollan”, “lugar de los que huyeron” o “lugar a donde huyeron”.

Historia

San Andrés Cholollan fue un barrio de San Pedro Cholula que cada vez empieza a tener más autonomía hasta que se decide construir un convento. Es una fundación de la Orden de San Francisco de la Provincia del Santo Evangelio. Es un caso único que en un mismo lugar se hicieran dos conventos de una misma orden. Esto, por sus dimensiones, sólo en la Ciudad de México.

En 1557, con la autorización de Felipe II, se inicia la construcción. En la visita de 1585 del padre comisario fray Alonso Ponce da cuenta de que el convento es “una casita pequeña” donde viven dos frailes y que no existe la iglesia.  La construcción del convento fue lenta, y la bóveda de la iglesia se termina en 1670.

Por una falsa información, en 1673 se dio la orden de que se demoliese el convento porque supuestamente no tenía licencia de construcción. El virrey Mancera ordena que las imágenes y las alhajas se entreguen a los dominicos. La comunidad no deja que salga la imagen de san Diego de Alcalá, muy venerada por ellos. La iglesia se cierra.

En 1686, después de 13 años, el virrey conde de Monclova autoriza la apertura de la iglesia, pero ya a cargo del párroco de San Andrés Cholula. En 1714 San Andrés se separa definitivamente de San Pedro Cholula y se decreta República de Indios. Durante toda la colonia fue un asentamiento claramente indígena.

Descripción

Atrio

Está frente a la iglesia. La barda es del siglo XIX y son sustituidas las antiguas almenas por jarrones. Se entra por tres arcos con columnas ochavadas de capiteles sencillos y cornisas.

Iglesia

Exterior

La fachada tiene tres elementos: la portada, las torres y un remate. La portada de cantera gris tiene tres cuerpos: el primero es un arco de medio punto, almohadillado con enjuntas adornadas con flores de pétalos cincelados que forman un círculo. Los santos de las hornacinas son san Bernardino y san Antonio; remata el primer cuerpo con una cornisa que sale un medallón de san Francisco de Asís recibiendo las llagas del Señor.

El segundo cuerpo soporta la ventana enmarcada con almohadillado y dos sencillas pilastras de estilo dórico que rematan con dos medallones; uno es de la tercera orden y el otro de san Francisco de Asís. El tercer cuerpo lo soporta y enmarca un frontón semiovalado que enmarca una escultura de san Andrés Apóstol crucificado en forma de X. El estilo ya no es plateresco, pero tampoco barroco; es previo a éste.

Interior

Es de una sola nave techada con una cúpula de cañón. El ábside está en alto con relación al piso de la nave. Los altares son de estilo neoclásico. Se conserva un retablo barroco de columnas salomónicas de 1706.

Del siglo XVIII es la capilla de la Virgen de la Soledad que cuenta con un retablo churrigueresco. Las pilastras están decoradas con exuberancia.

Convento

La construcción es del primer tercio del siglo XVII, pero hacia la mitad de ese siglo ya estaba en ruinas.

Comentario

Con los elementos que tengo me atrevo a decir que esta fundación franciscana nunca terminó de consolidarse. De la construcción original del siglo XV no queda nada. La iglesia es de finales del XVII. La portada es atractiva.

Bibliografía

Kubler, George, Arquitectura mexicana del siglo XVI, FCE, México, 1982.

Notas de visita personal

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