miércoles 24 abril 2024

¿Discursos de odio?

por Luis de la Barreda Solórzano

Siglo XXI Editores canceló la presentación en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara de Cuando lo trans no es transgresor, de Laura Lecuona, que estaba prevista para el pasado lunes 28 de noviembre. El motivo fue que el anuncio de que ese libro sería presentado suscitó no sólo protestas, sino incluso amenazas tales como que se prendería fuego al stand de la editorial, y que los descontentos asistirían armados de bates con clavos, quemarían ejemplares e incluso ¡le dispararían a la autora!

El Colectivo DiversoUdeG publicó un comunicado en el que reconoce que la FIL es “un lugar donde las ideas se debaten y los diálogos se abren, donde la libertad de expresión encuentra un santuario”, pero advierte que “este derecho tiene un límite y ese límite es cuando lo que expresamos constituye un discurso de odio y daña la dignidad de las personas”. Cosas veredes. La comunidad LGBTQ+ ha sido discriminada, humillada y perseguida. En muchos lugares del mundo se sigue castigando penalmente a sus integrantes, incluso en algunos países con la pena de muerte. Es una cruel ironía que ahora sea un segmento de esa comunidad el que se ha vuelto persecutor.

En una sociedad democrática las ideas se combaten con ideas, con argumentos, con refutaciones, no con amenazas ni con censura. Hay individuos y grupos que en realidad no son partidarios de la libertad de expresión, a la que atacan cuando quien la ejerce no piensa como ellos. ¡Qué paradójico que quienes se abstienen de condenar que se conmine la divulgación de un ensayo con quema de stand y de libros, agresiones físicas y aun disparos contra la autora acusen discurso de odio en una obra que no ha sido publicada, como si tales advertencias fueran discurso de concordia y tolerancia! Nada se utiliza de manera más tramposa y sectaria que la acusación de discurso de odio, el cual frecuentemente es atribuido por determinados individuos o grupos a quienes critican sus ideas, en tanto que sus críticas a las ideas de sus adversarios son, en cambio, justificada desaprobación.

Recientemente, la editorial mexicana Almadía canceló los contratos que tenía con la escritora colombiana Carolina Sanín, por lo que no publicará sus obras Somos luces abismales y Tu cruz en el cielo desierto. La razón es el cuestionamiento que la escritora ha hecho a lo que llama el dogma de género y al transactivismo. “Firmaron el contrato e incluso pagaron el anticipo, de modo que nada tiene que ver con el contenido de los libros. Se trata de la cancelación de la persona”, señala la novelista.

Carolina Sanín ha abordado en varios textos las tensiones entre el transactivismo y el feminismo, aclarando que su motivación no es quejarse, sino explicar sus intuiciones y preguntas. Sostiene que no tiene fobia alguna contra las personas trans, pero que la imposición de una ideología sumada a la intimidación de la muchedumbre es propia de los fanatismos.

No hace mucho se acusó de transfobia y se anatematizó a J. K. Rowling, nada menos que la creadora de Harry Potter, a quien, a pesar de que expresó que respeta el derecho de las personas trans de vivir de cualquier manera que sientan como auténtica y cómoda, no se le perdona en círculos del activismo trans que haya expresado las obviedades de que a las mujeres debe llamárseles mujeres y no “personas menstruantes” y que el sexo biológico es real y no una ilusión.

Rechazar opiniones, conductas, ideologías, doctrinas o militancias no es incurrir en discurso de odio. Lo es animar a agredir, discriminar o humillar a determinadas personas (homosexuales, transexuales, judíos, mujeres, musulmanes, pobres, ricos, aspiracionistas y un larguísimo etcétera). Hay ideas detestables, pero, desde luego, toda persona debe ser respetada.

Pero el chantaje tuvo éxito, no sólo por lograr que se cancelara la presentación de Cuando lo trans no es transgresor. Siglo XXI decidió posponer ad infinitum su publicación, por lo que Laura Lecuona acordó con la editorial que el libro ya no se publicase bajo su sello y hará una edición de autora. Los ejemplares podrán solicitarse al correo disentirnoesodio@gmail.com. Inaudito e indignante: triunfó el fanatismo, el bullying, la neoinquisición. Y seguirá triunfando si no hay quienes los enfrenten con la valentía y el coraje con que lo ha hecho Laura.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 01 de diciembre de 2022. Agradecemos a Luis de la Barreda Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

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