lunes 04 marzo 2024

Mitin virtual de space: la nueva plaza pública

por Antonio Medina

El pasado viernes 11 de febrero más de 64 mil personas desfilamos en algo que resultó ser un “mitin virtual” en apoyo al periodista Carlos Loret de Mola por el exceso del presidente Andrés Manuel López Obrador de hacer públicos en su conferencia de prensa los supuestos pagos que el comunicador recibió el año pasado en las diferentes empresas para las que trabaja.

Poco después de las cinco de la tarde Sociedad Civil México convocó a un space a través de la red social Twitter con el hashtag #TodosSomosLoret para reflexionar sobre lo que consideraron “un atentado a la información privada” —en este caso, del comunicador— por parte del poder presidencial, y una manera de intimidarlo por el trabajo periodístico que realiza en Latinus, W Radio, El Universal, el Washington Post y Televisa —donde, por cierto, Loret ya no labora.

El espacio virtual, moderado por @analucia_medina y @Macamposmx, desde @SocCivilMx, transmitió en audio, y la audiencia fue aumentando por miles cada hora. Se dieron cita periodistas, escritores, artistas, intelectuales, políticos, profesionistas de las más diversas especialidades y activistas de diferentes movimientos sociales.

Se calcula, de acuerdo con las y los convocantes, que la participación en ese espacio plural de manera espontánea y por más de 10 horas, fluctuó en unas 350 mil personas durante todo el tiempo que duró la transmisión.

En esas horas se le dio la voz a expertos constitucionalistas que aportaron datos legales sobre el exceso que cometió el presidente, pero también participaron colegas del comunicador que se solidarizaron con él y reflexionaron sobre el riesgo que corre México al tener un gobierno que acosa a la prensa critica. Varias voces expresaron el rechazo a la actitud obsesiva y violatoria del presidente López Obrador “al contravenir el límite de lo privado para hacerlo público”.

La constante de las críticas coincidieron en el rechazo total al hostigamiento que el jefe del Ejecutivo Federal ejerce todos los días contra periodistas, líderes de opinión y medios que cuestionan a su gobierno, sus dichos y acciones, mostrando datos, documentos, información —de hecho— gubernamental, que devela corrupción de funcionarios públicos, opacidad en contratos gubernamentales, además del inminente conflicto de interés en los que han incurrido sus propios familiares.

En ese sentido, el periodista Carlos Loret de Mola ha sido particularmente violentado por la investigación que publicó en Latinus que devela el conflicto de interés por la casa que ha habitan el hijo mayor del presidente López Obrador, José Ramón López Beltrán, y su esposa, Carolyn Adams, en Houston, que es (o era) propiedad de un alto ejecutivo de la empresa  Baker Hughes, beneficiada en los últimos años por contratos directos con Petróleos Mexicanos.

En su intervención, Loret de Mola planteó que este tema va más allá de él: “Ya no se trata de mí, ya no se trata del periodismo: esto ya se ha vuelto una bitácora cuidadosa de un dictador y el esfuerzo de la sociedad para impedirlo. Esto ya no tiene que ver con el linchamiento de un periodista que reveló una cosa que tiene al presidente en jaque; no, no, no, es una bitácora de abusos a jueces, funcionarios, organismos autónomos, a todo integrante de la sociedad civil… Se ha vuelto una dictadura. Lo de hoy marca un hito en una sociedad que ha decidido (decir) hasta aquí. Y esto, este espacio, sus expresiones, lo agradezco mucho”.

Lo que vimos el viernes 11 de febrero de 2022 con el space de Twitter en apoyo a Loret de Mola fue una irrupción en la forma convencional de comunicar. Vivimos una experiencia genuina de quienes decidieron alzar la voz por la indignación colectiva desde el espacio público de las redes sociales, sin los esquemas rígidos de medios tradicionales, sin comerciales o cortes de estación; escuchamos un espacio donde la gente se expresó libremente y acudió a esa plaza pública para decir lo que piensa y demostrar el músculo ciudadano que se visibiliza y dice NO al autoritarismo del presidente y su intención de acallar a la prensa critica con acoso e intimidación.


Twitter: @antoniomedina41

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