sábado 24 febrero 2024

Orígenes y desafíos de la violencia en México

por Alejandro Vázquez Cárdenas

La violencia es un problema complejo que ha padecido México prácticamente desde los inicios del siglo XX al desaparecer la llamada “Paz porfiriana” , periodo que se refiere al gobierno ejercido por el general Porfirio Díaz a partir de 1876. La denominación en concreto alude a la intención de Díaz de establecer un estado de paz, por encima de cualquier otra consideración . Este largo periodo de paz desapareció al iniciar los violentos años de la llamada Revolución Mexicana, misma que tuvo como saldo la impresionante cifra de un millón o millón y medio de muertos entre combates, fusilamientos y asesinatos a sangre fría.

Ya en la actualidad, ¿Cuales han sido los principales factores que han dado origen a la hasta ahora imparable ola de violencia ? Para un orador de la escuela priista y sus discípulos de MORENA los responsables son los villanos de siempre; la oligarquía, los empresarios, la Iglesia, posteriormente el imperialismo yankee y mas recientemente la espectral y proteiforme “mafia del poder” mismos que son los responsables, únicos y últimos de la pobreza, la educación deficiente y la falta de empleo suficiente y bien remunerado . Convenientemente estos jilgueros de la 4T olvidan mencionar la creciente influencia del crimen organizado y el narcotráfico en el país, que si bien existía desde hace varios sexenios ahora su poder se ha disparado de forma impresionante.

Ciertamente la violencia en México tiene raíces profundas que se extienden a través de décadas de desigualdad social, pobreza y falta de oportunidades. En este medio, pradera seca en espera de una chispa que la incendie, el narcotráfico y el crimen organizado han encontrado un terreno fértil al ofrecer ganancias rápidas y relativamente fáciles a aquellos que se involucran en estas actividades. Esto ha llevado a la aparición y crecimiento de poderosos cárteles de la droga que operan en múltiples estados y municipios.

El fracaso para resolver la pobreza aunado a la falta de servicios suficientes y de calidad ha sido un factor clave en el problema de la violencia. A pesar de haber sido una una economía en crecimiento en los sexenios de Ruiz Cortines, López Mateos y Diaz Ordaz , con las llegada del populismo de Echeverría y López Portillo se dañó gravemente la economía, misma que apenas se ha recuperado , con enormes altibajos. El crecimiento económico es lento, insuficiente y lastrado por la brutal corrupción que ha sido el sello de los políticos mexicanos del color que sea.

La educación de calidad es fundamental para romper el ciclo de la pobreza y reducir la violencia. Este es un capitulo pendiente, y por lo que podemos observar seguirá siendo pendiente. Hay enormes desvíos de recursos que hacen del presupuesto educativo una verdadera coladera.

La falta de empleo bien remunerado es otro factor que alimenta la violencia en México, la mayoría de los empleos disponibles ofrecen salarios bajos y condiciones precarias. Esto ha llevado a una desesperación económica que a menudo empuja a los jóvenes hacia el crimen organizado en busca de ganancias rápidas y oportunidades que no encuentran en el mercado laboral formal.

El crimen organizado ha ejercido una poderoso y creciente influencia en México desde hace decenios, eso no es ninguna novedad, el asunto funcionaba mediante una tolerancia mutua que por años sirvió medianamente, pero era una “ solución” insostenible e inconducente a largo plazo, el poder y la ambición del crimen organizado creció, infiltrando no solo comunidades locales, sino también las instituciones gubernamentales. Las enormes ganancias del narcotrafico les permiten un gran poder corruptor del que pocos escapan.

La corrupción de elementos del ejército mexicano y muchos políticos ha exacerbado el problema. Lo anterior socava la capacidad del gobierno para combatir la violencia. Por si lo anterior fuera poco la sospecha de corrupción entre algunos elementos del aparato de justicia debilita la capacidad del sistema judicial para procesar y condenar a criminales.

Para resolver el problema de la violencia en México, se requiere un enfoque integral que aborde la pobreza, la educación, el empleo, la corrupción y la influencia del crimen organizado. Esto implica entre otras cosas inversiones significativas en programas de desarrollo social; reformas radicales en el sistema educativo; fomentar la creación de empleos bien remunerados y oportunidades económicas para los jóvenes ; luchar contra la corrupción en todas las instituciones, incluyendo el Ejército y el sistema de justicia y finalmente fortalecer , de verdad, la cooperación internacional para abordar el tráfico de drogas y el crimen organizado.

Conclusión. Soy realista, actualmente no existen las condiciones mínimas necesarias para resolver el problema, no en este ni en los siguientes años, no mientras sigamos con el lema que identifica a casi toda la casta política y a una parte de los empresarios: “el que no transa no avanza”.

Es cuanto.

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