miércoles 28 febrero 2024

Paneles solares en casas habitación seguirán, pero piden más definición

por José Yuste

Hay una fuerte controversia de si la nueva reforma constitucional de Ley de la Industria Eléctrica va a respetar la inversión en paneles solares de casas habitación y edificios o los echa para abajo.

Rocío Nahle, la secretaria de Energía, comenta que la generación distribuida (la de pequeños generadores, como son las casas habitación o pequeños edificios) va a continuar. Es benéfico para la población.

Los paneles solares en casas habitación y edificios no cambiarán sus reglas. Permanecen. Y es lo mejor. Muchos pequeños comercios, edificios con departamentos o casas habitación han hecho inversiones considerables, a su pequeña escala, para tener paneles solares, teniendo el incentivo de irlos descontando de un menor cobro en el pago de la luz. Ello va a continuar.

Nahle nos recuerda que los paneles solares en casas habitación o edificios no requieren ni subir su generación eléctrica a la red de CFE. Y tampoco necesitan un permiso para generar la capacidad necesaria, que es de autoconsumo y pequeña.

La definición de quienes entran en la generación distribuida son quienes producen energía en pequeña escala, menos de los 500 kilowatts; casas habitación, pequeños negocios o edificios de departamentos.

Quienes rebasen la generación de 500 kilowatts no podrán participar de  este beneficio.

Sin embargo, hay puntos de controversia. La iniciativa de reforma constitucional a la Ley de la Industria Eléctrica habla del concepto “estratégico”. Y cuando entra el concepto “estratégico”, se da por descontado que es algo exclusivo para el Estado.

El otro punto controversial es la cancelación de todos los contratos con privados, sin importar su tamaño. Sería razonable que la iniciativa fuese más específica. Insistimos, la iniciativa sí trae que quienes tengan paneles solares en sus casas o pequeños negocios podrán continuar (bajo la figura de generación distribuida) operando como hasta ahora, donde en el recibo de luz te descuentan lo que generaste. Pero debe quedar perfectamente redactado en la iniciativa.

LOS COMPETIDORES, OTRA HISTORIA

Otro tema distinto es la propia reforma en sí: regresa al monopolio de Estado a la Comisión Federal de Electricidad y deja en indefensión a los competidores que generan el 46 por ciento de la energía eléctrica del país. Ni podrán contar con un regulador, como es la Comisión Reguladora de Energía, pues desaparece. Ni podrán contar con un despacho eléctrico (el Cenace) que les compraba energía con base a criterios claros: primero compraba la energía más barata. Ahora, el Cenace será parte de la CFE, que será juez y parte: generará y decidirá a quién comprarle.

Todo el sector privado (Consejo Coordinador Empresarial) reclama que se tendrán tarifas más altas, pues la Comisión Federal de Electricidad, que regresa al cuasi-monopolio estatal, genera electricidad con altos costos. Y todos los pagaremos.

En la CFE, ayer Manuel Bartlett cerró filas con la reforma, argumentando la existencia de desventajas actuales para la CFE. Pero si había desventajas para CFE, ¿era necesaria una reforma de esta magnitud, regresando al monopolio de Estado? Creo que no.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 06 de octubre de 2021. Agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página

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