jueves 13 junio 2024

Zelensky viaja a Washington

por María Cristina Rosas

En su primer viaje al exterior desde que Rusia inició su “operación militar especial”, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenski, se reunió el día de ayer con su homólogo estadunidense Joe Biden y también se presentó en el Capitolio ante el Congreso en un discurso en inglés con notas de humor, pero con un preponderante dramatismo con la esperada solicitud de ayuda económica para poder mantener el esfuerzo bélico contra Moscú.

U.S. President Joe Biden welcomes Ukraine’s President Volodymyr Zelenskiy on the South Lawn at the White House in Washington, U.S., December 21, 2022. REUTERS/Kevin Lamarque

¿Por qué viajó Zeensky a Estados Unidos? La razón es evidente. Washington es el mayor otorgante de asistencia a Kiev y ha financiado paquetes de ayuda a Ucrania que resultan vitales, para, entre otros fines:

  • brindar asistencia militar;
  • otorgar ayuda humanitaria;
  • dar apoyo al gobierno ucraniano dado que el conflicto ha tenido un efecto disruptivo en el funcionamiento de aspectos tan elementales como la recaudación tributaria;
  • financiar costos de operación y actividades de Estados Unidos en el país como por ejemplo los que se requieren para trasladar personal de la embajada o bien cubrir los gastos de agencias gubernamentales para, entre otras cosas, juzgar a criminales de guerra.

Hasta noviembre del presente año, Estados Unidos había otorgado a Ucrania ayuda por 68 mil millones de dólares -para ponerlo en contexto, esta cantidad representa la tercera parte del producto interno bruto (PIB) nominal del país, o bien, el 11. 5 por ciento del PIB medido en términos de capacidad de compra. Por lo tanto, no es una ayuda tangencial. Hacia octubre, la Unión Europea había destinado al afligido país 16 mil millones de euros, cifra considerablemente más baja que la aprobada por Estados Unidos. En tercer lugar entre los donantes, se ubicada el Reino Unido con 6 mil 430 millones de euros y luego Alemania con 3 mil 100 millones. Polonia es otra importante fuente de apoyo, con 2 mil 892 millones de euros.

Ahora bien, la asistencia otorgada a Ucrania que desembolsa Estados Unidos no tiene las mismas prioridades ni características que para los europeos. Baste mencionar que, de los 68 mil millones aprobados por Washington, más de la mitad corresponden a asistencia militar que incluye, en el corto plazo, transferencias de armamento tanto estadunidense como adquirido con aliados, entrenamiento del personal militar ucraniano e información de inteligencia. El apoyo militar que financia Estados Unidos también es de largo plazo e involucra recursos que el gobierno ucraniano podría utilizar para comprar armas, tanto a Washington como otros países. Sin embargo, estos recursos que ascienden a 10 mil 400 millones de dólares han sido pensados para la reconstrucción de las capacidades militares del país, quizá cuando el conflicto haya terminado, dado que sólo se pueden usar para la adquisición de armas nuevas y, por lo mismo, tomarán tiempo antes de llegar al territorio ucraniano.

En contraste, la Unión Europea otorga sobre todo asistencia financiera a Ucrania. De los 16 mil millones de euros aprobados, 12 mil 300 millones son para esa esfera, en tanto la asistencia militar equivale a solamente 2 mil 500 millones de euros. Se mira con preocupación que predomine del lado del mayor cooperante –i. e. Estados Unidoslo militar y que la asistencia humanitaria sea secundaria considerando que, de una población de 41 millones de habitantes, 7. 8 millones de ucranianos han salido del país para asentarse en territorios vecinos en tanto otros 6. 5 millones son desplazados internos. Es decir que una tercera parte de los ucranianos han debido abandonar sus hogares y trasladarse a otras partes, dentro o fuera del país. Con todo, este cariz del apoyo a lo humanitario por parte de la Europa comunitaria se explica porque es quien ha debido recibir a los refugiados, por lo que la militarización y el apoyo a las fuerzas armadas de Kiev ha quedado en manos de Washington.

Ahora bien: para entender por qué Zelensky se dirigió al Congreso estadunidense hay que mirar algunos números. La asistencia que otorga EEUU puede ser autorizada por el ejecutivo pero el legislativo también tiene un rol importante y a la fecha se han aprobado tres paquetes de asistencia en beneficio de la nación eslava. El primero de ellos, por un monto de 13 mil 600 millones de dólares fue aprobado en marzo. El segundo, que contenía la mayor parte de la ayuda fue por 40 mil millones y fue palomeado en mayo. Este paquete sí fue votado en el Congreso donde los representantes abrumadoramente le dieron un espaldarazo a razón de 368 a favor contra 57 en contra y en el Senado los números fueron 86 contra 11. El tercer paquete por 13 mil 700 millones fue mandatado en septiembre. Bien. Sin embargo, diversos congresistas han manifestado al presidente Biden que es importante empujar al fin de la guerra entre Rusia y Ucrania, toda vez que no parecen dispuestos a seguir canalizando recursos de los contribuyentes estadunidenses a un país en un conflicto que está estancado. Se sabe que Biden ha tenido acercamientos con Zelensky para que éste negocie con Putin, cosa a la que se ha negado el mandatario ucraniano. Así las cosas, Zelensky, ante el escenario de que los cuantiosos recursos que le ha venido otorgando EEUU y que son los más importantes para sostener la guerra ante Rusia lleguen a su fin, fue que optó por viajar miles de kilómetros para convencer a los escépticos legisladores de que la ayuda otorgada hasta ahora no es suficiente y que su dinero no es caridad sino una inversión para la seguridad y la democracia globales. Asimismo, en la conferencia de prensa conjunta de Biden y Zelensky, el primero afirmó que EEUU apoyará a Ucrania todo el tiempo que sea necesario. Claro que esto no será sencillo.

El pasado 15 de noviembre, tras los comicios de medio término donde la Cámara de Representantes quedo en manos de los republicanos en tanto el Senado fue para los demócratas, la administración Biden hizo una cuarta solicitud de asistencia a Ucrania por 37 mil 700 millones de dólares, la que elevaría la ayuda brindada a un total de 105 mil 500 millones de dólares. Este último paquete estaría diseñado para durar hasta el final del año fiscal, esto es, el 30 de septiembre de 2023, pero se cree que estos recursos se agotarán en mayo debido a que el promedio mensual de gastos es de 6 mil 800 dólares. 

¿Qué pasaría si la ayuda estadunidense se reduce significativamente? Existe, como se ha visto, un consenso bipartisano en torno a lo importante que es respaldar el esfuerzo bélico de los ucranianos. Después de todo, no es viable el envío de tropas estadunidenses a la región, por razones tanto políticas como militares y estratégicas. En este sentido es hasta cierto punto “cómodo” que los ucranianos se hagan cargo, claro, bajo la guía y tutela de Washington. Con todo, en el segundo paquete de ayuda que sí pasó por el Congreso, se observa, como se explicaba, que hay oposición y que ésta podría crecer si se percibe que Ucrania es una suerte de “barril sin fondo” como también lo han sugerido algunas figuras políticas especialmente del bando republicano. 

Como nota al calce, era importante un acercamiento, desde la óptica ucrania, entre Zelensky y Biden. Como se recordará, en 2020, el entonces mandatario Donald Trump tuvo una famosa conversación telefónica con Zelensky quien le pedía autorizar o contribuir a que se aprobara la venta de armas a Kiev para reforzar su seguridad. Trump no le dijo que sí, pero, en cambio, le “pidió un favor.” Le solicitó que le proporcionara información sobre Hunter Biden, hijo del, en ese momento, virtual candidato demócrata a la presidencia, para poder descarrilar su campaña presidencial. Hunter Biden es la oveja negra de la familia Biden. Se le ha vinculado a fraudes financieros, drogas y redes de prostitución. En Ucrania, el hijo de Biden era accionista de la gasera Burisma, la cual cargaba con acusaciones de corrupción. En sí este episodio revela que Trump le pidió a Zelensky conspirar para destruir la campaña presidencial de Biden. Ese era uno de los reclamos de los demócratas y el argumento principal para el impeachment que buscaron contra el controvertido republicano. Que ayer se sentaran a conversar Zelensky y Biden para apoyar a Ucrania en este terrible conflicto armado, debe ser un alivio para el mandatario del país eslavo, cosa que da cuenta una vez más de que Biden no es vengativo ni tiene hard feelings por lo sucedido hace dos años. Biden es institucional, lo cual favorece a Ucrania y sobre todo a Zelensky.

En resumen: si la ayuda de los estadunidenses se redujera, ello mermaría las capacidades militares de Ucrania y le daría una enorme ventaja a Rusia. Zelensky cuenta con que este escenario es indeseable para Washington, quien una y otra vez ha insistido en que “Rusia no puede ganar.” Con todo, la opinión pública estadunidense muestra fatiga en torno al tema considerando la situación económica interna, la inflación y los precios de los combustibles. Y atención: uno de los argumentos de los republicanos durante el proceso electoral del presente año más reiterado es que Biden otorga más atención a Ucrania que a su frontera sur, por lo que dicen ya no estar dispuestos a aprobar mas recursos en beneficio de Kiev. Hay iniciativas de los legisladores para auditar los dineros que se le dan a Ucrania y el tema tiene el potencial de convertirse en un dolor de cabeza para Biden si es que el conflicto armado no termina y claro de cara al proceso electoral de 2024. Con todo, y a pesar del flujo cuantioso de recursos de parte de las naciones occidentales en beneficio de Ucrania, sería importante buscar acercamientos entre Kiev y Moscú para poner fin a este disruptivo conflicto armado que hoy por hoy parece más centrado en lo militar que en lo político y diplomático.

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