
Recomendamos: Cuando los padres de Gabo se dieron cuenta de que tenían un hijo mentiroso
De pequeño, a doña Luisa y a don Gabriel les preocupaba que Gabito parpadeara tanto. Su padre llegó a darle unas gotas homeopáticas, pero apenas sirvieron. Años después, cuando aquel tic parecía habérsele evaporado, su madre se atrevió a preguntarle:




