sábado 02 marzo 2024

Tag: obradorismo

AMLO

Tras un día en el Senado

Este 21 de septiembre fue un día interesante e importante en el Senado de la república. Vimos varias cosas: algo bueno, unos medios políticos cuestionables y no tan eficaces como

AMLO

Rápida refutación al doctor Meyer

La degeneración intelectual de Lorenzo Meyer es como la mentira de López Obrador: imparable. Un botón en el muestrario cada vez más grande es el texto “¿Volverá la oligarquía?”, publicado

AMLO

Los comisarios de la verdad se pusieron el saco

En mi artículo de la semana pasada analicé los supuestos derechos de las audiencias para señalar que, en realidad, se pretende disfrazar como derechos de los ciudadanos lo que no

antidemocrática

La perversión de lo público

Se prometió mucho que el obradorismo recuperaría el sentido de “lo público”, de la “vida pública” que el neoliberalismo había socavado. La promesa partía de la preocupación por el creciente

AMLO

La transición no basta

Si la democracia sobrevive y hay elecciones libres al final de este sexenio, tendremos la posibilidad de cambiar de gobierno. En el corto plazo es lo urgente. Siempre que un

AMLO

El lacayo Escipión

Uno de los signos del obradorismo es el maltrato que el ungido a menudo propina a sus aliados: artistas, académicos, líderes sociales, intelectuales, feministas, colaboradores cercanos, operadores políticos. Gremios y

Claudio X. González

Pedagogía y memoria

Abundan los comunicadores que trazan engañosas equivalencias entre el régimen obradorista y las disidencias impetuosas, como si ambos lados fueran iguales. El más reciente en colocarse ahí fue Jesús Silva-Herzog

Armando Guadiana

Los demonios andan sueltos II

Ahora que estamos atestiguando el intento de restauración del nacionalismo-revolucionario a través de la contrarreforma energética, sigo evocando, como en la entrega anterior, aquella misteriosa frase que Mario Ruiz Massieu

Carlos Salinas

Obradoristas en el primer gobierno neoliberal

De país terco y sombrío. José Revueltas   Hay más pero puse, como muestra, seis ejemplos de “transformadores” del presente que tienen pasado salinista. Señalé la contradicción entre esos hechos