Editorial

El silencio de la jerarquía católica mexicana frente a la pederastia de sus curas

Por etcétera ·

La clase política busca aprovechar la visita del papa Francisco al país de diferentes maneras y esa expectativa arreciará conforme pasen los días. También buena parte de los medios de comunicación pretenden esa rentabilidad además de la financiera y por ello vemos la enorme preeminencia que tiene los dichos del sumo pontífice de la iglesia católica al igual que la información y las declaraciones de esa clase política. Incluso se busca usar la estancia del clérigo para golpear al gobierno federal, como sucede con la filtración difundida en los portales de Aristegui Noticias y el semanario Proceso sobre supuestas irregularidades ocurridas para llevar a cabo la boda eclesiástica entre Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera.

Desde el sábado en este portal señalamos que la estrategia del ataque político no es nueva y que hace varios años hizo exactamente lo mismo la revista Proceso respecto a la disolución de la boda católica de Martha Sahagún para poder casarse en ceremonia religiosa con quien entonces era presidente Vicente Fox, y también señalamos entonces como ahora, que ese tipo de material no es resultado de una investigación periodística si no de la filtración interesada que busca el golpe, pero, sobre todo, dijimos y ahora reiteramos, que el material remite más a contenidos de revistas de espectáculos que al soporte documental de lo que ahí se dice.

El periodismo en el que creemos cuestiona el poder oficial, desde luego, y también el de la iglesia católica, su oscurantismo y las miserias que se han registrado en su nombre, por ejemplo contra decenas de niños mexicanos; además denuncia cómo la jerarquía católica mexicana se ha hecho de la vista gorda frente a esa atrocidad. El periodismo en el que creemos no se atiene a las leyes religiosas para ver quiénes las infringen con tal de dar el “golpe político”.