José Antonio Meade emite su voto por "él mero"

El aspirante presidencial por el PRI, José Antonio Meade acudió esta mañana a depositar su voto, acompañado de su esposa Juana Cuevas, sus hijos, y algunos miembros de su equipo de campaña
Sonriente, relajado, vestido de traje oscuro y camisa blanca, Meade llegó a la casilla ubicada en la Residencia Universitaria de la Universidad Panamericana casi a las diez de la mañana. Ya lo esperaban alrededor de 100 reporteros, de radio, televisión y medios digitales e impresos.
Al ingresar, los periodistas le solicitaron poderlo fotografiar, a lo que él accedió. Antes de pasar ante las urnas, complació a los fotógrafos que le decían “¡Aquí, Pepe, aquí, una foto de este lado!” o bien “¡Señor, si es tan amable, para acá por favor!”.
Posteriormente, se acercó a los funcionarios de casilla y recibió las boletas. Tras marcarlas en privado, las depositó en las urnas, lo que provocó los aplausos de su equipo, familia y no pocos miembros de la prensa.
En seguida, votaron su esposa y su hijo mayor.
Meade procedió a acercarse de nuevo a la prensa, ante la que elevó el pulgar derecho para mostrar la tinta indelebre y declaró estar muy satisfecho por la campaña “exitosa” que llevó a cabo. Dijo haber votado por el mejor, por “yo mero”, frase que usó con frecuencia durante su campaña.
Fue “una campaña en la que tuvimos la oportunidad de transmitir perfil y propuestas” dijo.
Luego de comentar que al salir de la casilla acudiría a misa, un reportero preguntó, casi a gritos, si iría “a rezar”. Meade respondió en sentido afirmativo, y dijo que rezaría “por México”.
Meade hizo intento de retirarse, pero la prensa le solicitó más tiempo y él accedió, luego de cambiarse bajo la sombra, pues el sol ya apretaba. La presencia de los casi 100 reporteros incomodó a los funcionarios de casilla que consideraron que era difícil trabajar así.
Meade dijo también que estar “absolutamente seguro” de ganar la elección y llamó a la ciudadanía a votar “en reflexión y consciencia”.
Luego, inició la retirada rumbo a su domicilio, ubicado a pocos metros de la casilla. Mientras salía, una mujer de unos 50 años de edad le gritó: "¡Sin fraude, vecino! Elección limpia. ¡Nada de haiga sido como haiga sido! ¡Vecino, sin fraude!", a lo que Meade hizo caso omiso. Algunas personas presentes sonrieron e incluso criticaron a la mujer, a la que señalaron de "deseosa de llamar la atención".
Mientras avanzaba por la calle, la prensa y simpatizantes le siguieron a paso vivo. Un poco atrás quedaron sus hijos y su esposa, lo que la prensa aprovechó para solicitarles fotografías. Juana Cuevas accedió gustosa.
Mientras caminaba, vecinos de la calle Cantera de Oxtopulco salieron de sus casas para observar la comitiva, que iba acompañada de gritos de “¡Pepe presidente! ¡Pepe presidente!”.
Llegado a su domicilio, Meade y su familia entraron y su equipo de seguridad impidió que la gente avanzara más allá del portón.
ofv
