Recomendamos también: ‘El Mini Gil’ , ‘Señor de los Zapatos’, por Gil Gamés

El capo tiene en la nómina de la delegación que domina a los gamesitos y a la señora Gamesa, a los primos de los gameses y a los papás de los papás de los papás de los gamesitos.
Gamés meditaba: si hay un Mini Lic, debería existir un Mini Gil. Una vez que se tiene un alias serio hay que añadirle algo fuerte y amenazante, como esto: “Huye de la Marina en oscura encrucijada el Mini Gil, gran Señor de los Zapatos”. Aigoeei, sí suena muy duro (no empiecen). Según investigaciones de influyentes periodistas, nadie compra en Ciudad de México un par de zapatos si al Mini Gil no le da su regalada gana. Unos Ferragamo: su comisión para el Mini Gil, y así: unos Rockport, solo si lo permite el Mini Gil.
El operador del Mini Lic era El Quinceañero. Siempre se requiere de un operador, el Mini Gil lo tiene: la temible Moska, pareja sentimental del Mini Gil. Un gran titular: “Extienden su oscuro poder el Mini Gil y la Moska. ¡Se dice que han sembrado el pánico en la oficina de Osorio Chong!”. ¿Cómo la oyen?, dicho esto sin la carga de un albur acústico. Se oye fuerte, eso que ni qué. Con el Mini Gil no hay tu tía, si no cumples, mueres y se acabó.
Gran Mini Gil, Señor de las Zapatos, mal llamado por los puesteros del Centro Histórico, que domina el Mini Gil, el Señor de los Cacles. El Mini Gil tiene en la nómina de la delegación que domina a los gamesitos y a la señora Gamesa, a los primos de los gameses y a los papás de los papás de los papás de los gamesitos. Todos ellos han formado no un cártel, pues no producen y trafican los zapatos, sino una banda de narcozapateo. No se tientan el corazón los zapateros del Mini Gil. Esto no es una vacilada, se trata de un muy serio mensaje del Mini Gil y la temible Moska. Aunque seas tira, el Mini Gil y sus hombres te rompen la madre.
Más información: http://bit.ly/2tZLRqo
