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Yo sí sé quién es López Obrador Ya fuimos testigos de su mal desempeño, En su discurso promete mayor y mejor educación, pero en el Distrito Federal no se concretaron sus promesas El candidato de las izquierdas se presenta hoy como un hombre tolerante, conciliador y un estadista que da resultados. Sin embargo, quienes hemos vivido y evaluado su gestión al frente del DF sabemos que las cifras que presume están muy lejos de la realidad que vivió la ciudad durante su administración.
Lo que algunos no saben, o no recuerdan, es que durante los primeros cuatro años de su gestión la capital reportó un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) inferior al promedio de las entidades. De 2000 a 2005 el empleo formal no creció igual que en el resto del país y, en materia de educación, el número de alumnos (de preescolar a bachillerato) se mantuvo igual durante su mandato.
Los programas sociales
Uno de los programas por los que más se recuerda a Andrés Manuel son los subsidios para las personas de la tercera edad, personas que encuentran múltiples obstáculos para conseguir un empleo y así conseguir un sustento. En principio, nadie podría oponerse a que este sector de la población tenga acceso a una transferencia económica mensual. Sin embargo, lo que algunos parecen olvidar es la opacidad y manipulación a la que estuvieron sujetos los beneficiarios.
¿Cómo puede explicamos López Obrador que en la delegación Azcapotzalco existiera un 107% de cobertura o un 105% en Iztacalco y Gustavo A. Madero? Por otro lado, dos de los programas federales mejor evaluados y con mayor beneficio para la población son el Seguro Popular y Oportunidades, mismos, que Andrés Manuel López Obrador no permitió que se implementaran durante su gestión en el DF, dejando así amillones de personas sin este importante beneficio.
Tan injustificable fue la decisión de Andrés Manuel que su sucesor sí firmó el convenio para que el DF participara en el primero de los programas; aunque los problemas de implementación en el caso de Oportunidades todavía persisten, pues actualmente el gobierno capitalino sólo permite que los habitantes de seis delegaciones reciban esta importante ayuda. Tal parece que las otras 10 delegaciones no merecen la atención de los gobiernos perredistas.
Así se vivió en el DF
Los voceros de la izquierda presumen la capacidad dé Andrés Manuel para mantener a la capital como una ciudad segura, pero quienes vivimos en ella sabemos que esa afirmación no es cierta.
Pretenden hacemos olvidar que durante su gestión cada ocho horas se reportaba la violación de una mujer, que en un día típico se denunciaban 86 robos de vehículos, 13 robos a casas habitación y dos homicidios dolosos.
Tan alarmante era la inseguridad que durante 2004 fueron secuestradas más personas en la ciudad que en toda Colombia.
Peor aún, cuando se detectó que su Subdirector de Política y Estadística Criminal, César Alfonso Rodríguez Gómez, era secuestrador, la respuesta del Procurador nombrado por Andrés Manuel fue: "Sí era un secuestrador, pero no en horas de trabajo".
Y claro, los 700 mil ciudadanos que protestaron en el Paseo de la Reforma para exigir a las autoridades mayor seguridad, merecieron la descalificación del amoroso López Obrador, quien los tildó de "pirrurris" y manipulados.
La honestidad valiente de Andrés Manuel sólo es una frase y no una realidad. Aunque dice que quiere seguir los pasos de Juárez y conformar su gabinete con los mejores mexicanos, no podemos olvidar a Rene Bejarano, su entonces secretario particular, llenándose las manos de billetes y de ligas; a Gustavo Ponce, su Secretario de Finanzas, apostando dinero en Las Vegas; ni tampoco la corrupción y la opacidad con la que se manejó la contratación y el desarrollo de obras públicas (60% de los archivos públicos durante su gestión fueron clasificados como confidenciales).
Más información en: http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2012/06/58825.php
