Repudia Carmen Bojórquez la difusión de su propuesta de quemar libros de Vargas Llosa

“Tuve la ocurrencia de poner en mi muro privado de Facebook una pregunta a mis amigos sobre la posibilidad de quemar nuestros libros de Vargas Llosa, mas luego lo eliminé”, admite la historiadora Carmen Bojórquez, tras demeritar la nota del reportero Luis Alberto Medina (quien dio a conocer el suceso), al definirla como “amarillista columna”, y calificar a La Crónica de Sonora de “pasquín”.
Sin presentar una sola evidencia, continúa su andanada contra las “plumas muy bien pagadas por el gobierno” que le “han dado fama nacional al suceso”. En la misma frase en que no retira su deseo de quemar libros de Vargas Llosa, cuestiona si es “ético de un periodista copiar los posts privados para afectar a alguien de quién dijo ser amigo”, y acusa paradójicamente que no es “ético linchar a alguien porque en el peor de los casos, sugiere acabar con objetos que son de su propiedad”.
A continuación deslinda a todo mundo de su criticada iniciativa: “No soy de Morena, no estoy afiliada, por lo cual deslindo a AMLO, a la Universidad de Sonora y al Colegio de Sonora, instituciones queridas de las cuales soy orgullosamente egresada, y que con el mismo dolo han sido involucradas por esta ocurrencia o broma estrictamente personal”.
Luego de rebajar su propia ocurrencia a “broma”, procede sin embargo a defenderla al asegurar que Vargas Llosa forma parte de una maniobra contra AMLO: En el “contexto de campaña negra, aparece Vargas Llosa despotricando no contra el PRI, ni contra el PAN, sino queriendo meter miedo a los votantes, para restarle apoyo a AMLO. Magnificar mi ocurrencia y olvidar la ingerencia (¡SIC!) del escritor de marras –a quien por cierto le preocupan las elecciones más no la violencia, la inseguridad, el desempleo y la corrupción que privan en nuestro país– es parte también de esa dolosa campaña negra para evitar la transformación de nuestro querido México”.
Lo lamentable de todo esto, agrega, es que “se integra a la guerra sucia contra ya sabes quién, ante la imposibilidad de restar la intención de voto”. Luego de su filípica contra Vargas Llosa y el legítimo derecho de expresión y crítica del escritor, Bojórquez asegura que ha “sido, y soy, amante de la libertad, del arte, ciencia y la cultura en general y sobre todo de la literatura”.
Enumera algunas de sus actividades de fomento a la cultura y asegura que de su “labor como historiadora mejor no hablo. No es el caso vaciar mi currículum”, tras lo cual termina con la contradictoria exclamación de “viva la libertad de expresión”.
aml