Opinión

AMLO y la posverdad

Por Rubén Cortés ·

Es paradójico, pero nuestro político más globalizado es AMLO, quien ha viajado fuera del país cuatro o cinco veces en sus casi 65 años de edad y que ha dicho en entrevistas: “Hay que concentrarse en México. Para mí la mejor política exterior es la buena política interior”.

Es AMLO quien más a tono está con la gran ola electoral antisistema que recorre el mundo: el 8 de noviembre condujo al poder en Estados Unidos a Donald Trump, el 4 de octubre al fracaso del referéndum por la paz en Colombia, el 24 de junio a la salida de Reino Unido de la Unión Europea…

La tendencia tiene ya un término que la define: posverdad, que acaba de ser elegida como Palabra del Año en el mundo y según el Diccionario Oxford “denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública, que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”.

El triunfo electoral de Trump en Estados Unidos es el más rotundo ejemplo de que hoy para los electores los hechos objetivos influyen menos en la formación de sus opiniones. Es también un ejemplo del fracaso de la mayoría de los medios de información en su esfuerzo por generar sensatez.

México empezó oficialmente el domingo a vivir en la posverdad, con la presentación de AMLO del plan de 50 puntos que aplicará en caso de llegar a la Presidencia en 2018, que es una versión libre del facilismo de los planteamientos de Trump o de Farage.

Son los de AMLO una sarta de simplezas, más que planteamientos. Sin embargo, constituyen desde ya la oferta electoral más atractiva porque tocan la emoción de las personas, llegan a los sueños. Y vivimos una época en que el ser humano quiere comprar fantasías y no realidades.

La posverdad de AMLO dice que cuando él sea presidente para trasladarse al extranjero en visitas de Estado comprará su boleto de avión por Internet y viajará en clase turista, sin acompañantes ni escoltas. Los viajes al interior del país los hará en coche y sólo acompañado de un chofer.

Todos saben, empezando por los que lo saben y por AMLO, que se trata de una sandez, pero a muchos les gusta oírlo, al igual que dispondrá trenes, muchos trenes desde la capital del país a todos los puntos de la frontera con Estados Unidos.

Y que el salario medio de los mexicanos será de 50 mil pesos al mes y que los vales de despensa de los burócratas serán en efectivo, no más en especie. O que duplicará las pensiones para adultos mayores, para discapacitados y jubilados.

AMLO no dirá cómo. Tampoco le preguntarán.

Eso es posverdad.


Este artículo fue publicado en La Razón el 22 de noviembre de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.