Opinión

Inflación, efecto jitomate, no es para elevar tasas

Por José Yuste ·

La inflación anual fue de 6.44%. Sin duda tuvo un resultado elevado frente al que debe ser su objetivo de 3% anual.

Pero hay un punto importante: el alza se debió a los precios agropecuarios, en particular el jitomate. Incluso, el mismo secretario de Hacienda, José Antonio Meade, salió en defensa del Banco de México al mencionar que si a la inflación anual se le quita el efecto del alza del jitomate, ya no habría un alza extraordinaria tal y como se vio.

Los ojos puestos en la inflación

Éstos son momentos clave para la economía mexicana. El gobierno y el Banco de México empiezan a retomar, otra vez, la confianza de los inversionistas.

Incluso, dos agencias calificadoras (Standard & Poor’s y Fitch) le brindan al gobierno mexicano el beneficio de la duda, y han revisado su perspectiva de grado de inversión para alzarla de negativa a estable. Esto se debe a la baja en el nivel de Deuda/PIB, que por fin inició su descenso, y la obtención del superávit primario de finanzas públicas.

Sin embargo, las agencias calificadoras e inversionistas quieren ver una inflación menor. Todavía no se ha logrado. Este año, con todo y que la inflación se logrará controlar, estaremos cerrando en alrededor del 6%. De hecho, los analistas esperan que el descenso inflacionario comience después de agosto.

Ver inflación subyacente y sí fue menor

Para evaluar la inflación obtenida en julio, vale la pena tomar en cuenta la inflación subyacente.

Se trata de quitar los efectos estacionales de precios que tienen alta volatilidad, como los agropecuarios o energéticos. La inflación subyacente alcanzó un nivel de 4.94% anual. Sin duda mucho más bajo que el 6.44%. Todo hace indicar que los efectos temporales son los que impactaron en la inflación.

No elevar tasas por un tema temporal

Por estas razones temporales, parecería que el Banco de México, gobernado por Agustín Carstens, no necesitará llevar otra alza de las tasas de interés. Actualmente la tasa de interés de referencia se ha elevado al 7%, pero como sabemos sus efectos para reducir la inflación actúan de manera un poco tardada. Tienen que entrar en el encarecimiento de los créditos.

Además, de nada serviría llevar al alza las tasas si el problema es temporal. En este caso el alza inflacionaria se debió a algunos precios agropecuarios, en específico del jitomate.

Incluso, ayer el análisis de CitiBanamex comentaba que sí estamos cerca del pico anual de la inflación. El análisis del banco considera que será en agosto cuando el pico de inflación se obtenga, y de ahí empiece la trayectoria a la baja. Hasta se animan a reiterar su pronóstico de una inflación anual de 6% al finalizar este año.

El rezago de mujeres en puestos directivos

Meade tomó la iniciativa de promover a las mujeres en los consejos de administración y órganos de decisión de las empresas. Es la primera vez que se hace en México.

Y es indispensable avanzar en esta agenda. Con honrosas excepciones, la verdad: las mujeres no están en el sector financiero ni en la dirección de grandes empresas. Esto debe cambiar. La ONU señalaba que las mujeres ganan un 23% menos que los hombres, en promedio a escala mundial.

Al ver esta situación es positivo que Hacienda esté modificando la Circular Única de Emisoras, para que a través de allí todas las empresas y vehículos de inversión estén obligados a hacer pública su información respecto de hombres y mujeres.

En otras palabras, se va a exponer a las empresas que no tengan mujeres en sus cuerpos directivos.

Es un avance real. El caso de países europeos donde obligan a tener cuotas reales de género en los Consejos de Administración, son los ejemplos que debemos seguir, tal y como sucedió con Noruega donde se obliga a tener el 40% de mujeres dentro del Consejo de Administración de cualquier empresa.

Incluso, José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, aplaudió la iniciativa hacendaria que va con la tendencia de las prácticas de países desarrollados donde, sin obligación, no habrá equidad de género.


Este artículo fue publicado en El Excélsior el 10 de agosto de 2017, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.