The Guardian cumplió el sueño de Villamil: ponerle #Lady a Angélica Rivera
Desde mayo de este año, Jenaro Villamil tenía un anhelo y hoy por fin lo cumplió: ponerle a Angélica Rivera la etiqueta de #Lady. Hace tres meses publicó su portal Homozapping un texto donde intentó analizar el creciente fenómeno de los #Lords y #Ladies y sospechaba que éste estaba auspiciado desde el mismo gobierno para crear “cortinas de humo” y “descafeinar” la protesta social. Entonces se preguntaba cuándo veríamos a una #LadyGaviota o un #LordPeña.
El escándalo mediático que The Guardian desató en México sobre el presunto departamento de la Primera Dama, le vino como anillo al dedo a Villamil para lograr lo que tanto quería…En un “análisis” sobre este asunto, el reportero de Proceso cumple de maravilla con su función de sumarse a los dedos flamígeros que fustigan a la señora Rivera por estar envuelta en otro escándalo inmobiliario, apenas 15 días después de que su marido pidiera perdón a los mexicanos por la irritación social generada por la casa blanca.

Sin embargo, a diferencia de aquella pieza periodística en donde se acreditó con nombres, fechas, montos y documentos el conflicto de intereses que rodeó la adquisición de esa residencia, el tinglado montado por The Guardian es un pésimo remedo del reportaje elaborado por el equipo de Aristegui. Esta vez, a Villamil como al resto de la prensa militante, que está de plácemes con este nuevo escándalo, no les queda más que hablar de la “presunta” utilización por parte de Angélica Rivera de dos departamentos en Miami, “presuntamente” propiedad de un “posible” contratista o aspirante a serlo, del gobierno mexicano que le hizo el favor de pagarle los impuestos del mismo, a cambio aún no se sabe de qué, porque en The Guardian no han podido descubrirlo.
Pero ante el descrédito en que está sumida la administración Peña Nieto, ganado a pulso y aunado a la torpeza con que manejan las crisis, basta que un medio extranjero publique cualquier cosa, así esté prendida con alfileres, para que la prensa crítica al gobierno la retome y la convierta en escándalo nacional.
No es la primera vez que The Guardian hace el ridículo: primero con el presunto convenio entre Televisa y Peña Nieto, por el que hasta disculpas tuvo que pedir al admitir que el caso no estaba plenamente acreditado; luego, la entrevista a la hija del Chapo Guzmán que a la mera hora resultó que no era tal. Ahora presenta este trancazo mediático basado en supuestos, versiones “de oídas”, documentos poco solventes y entrevistas con personajes que trastabillan todo el tiempo y no aportan datos contundentes. Pero al menos, el diario británico ya le dio oportunidad a Villamil de cumplir su sueño dorado: que Angélica Rivera ingrese al club de las ladies con la etiqueta de #LadyInmuebles. ¡Bravo!. El rigor periodístico, el dato duro y verificable, el verdadero análisis, ya será en otro momento.
