Internacional

Recomendamos también: Mueren los robots y la esperanza en las tareas de limpieza de Fukushima

Por etcétera ·

Cuando no habían completado ni una quinta parte de la misión, los ingenieros que hacían el seguimiento del progreso de Escorpión tiraron la toalla. El último robot que había sido enviado a las entrañas de uno de los reactores dañados de Fukushima Daiichi, y cuyo seguimiento se hacía por control remoto, dejó de enviar señales. El combustible nuclear que se sobrecalentó cuando la planta sufrió una triple fusión hace exactamente seis años impidió que el robot avanzara.

Hace un mes, este robot de Toshiba, que tiene unos 60 centímetros de longitud y está equipado con un par de cámaras y sensores capaces de medir los niveles de radiación, fue abandonado a su suerte. El operador de la planta nuclear, Tokyo Electric Power (Tepco), intentó restar importancia al hecho de que otra misión de reconocimiento había fracasado. Esta última tenía el objetivo de determinar el estado actual y la ubicación exacta del combustible fundido.

Aunque la misión no se completó, los responsables de la planta se limitaron a indicar: “Hemos obtenido información de valor que nos ayudará a determinar qué métodos son los más adecuados para eliminar los contaminantes del combustible”.

Más información en: www.eldiario.es