La CochinitaOpinión
AMLO reaparece cuando el cerco empieza a cerrarse

“El poder tiende a corromper y el poder absoluto tiende a corromper absolutamente": Lord Acton
Andrés Manuel López Obrador reapareció y lo hizo en el peor momento posible para su movimiento. Justo cuando demasiadas preguntas se acumulan alrededor de Morena, de algunos de sus colaboradores y, particularmente, de su propia familia.
Una coincidencia difícil de ignorar
AMLO preparó su regreso público desde Palenque para presentar su libro Pueblo, poco después de que TV Azteca localizara en Lugano, Suiza, a Jorge Amílcar Olán Aparicio, empresario señalado en investigaciones periodísticas por su cercanía a Andy López Beltrán y por negocios realizados durante el sexenio anterior.
El reportaje de la televisora mostró a Olán viviendo en una propiedad de lujo en Suiza y el caso tomó una nueva dimensión cuando trascendió que, a petición del gobierno de Estados Unidos, la UIF estaría siguiendo operaciones financieras por alrededor de mil 433 millones de pesos hacia Suiza relacionadas con el empresario.
El caso bajo escrutinio
Después The New York Times reportó que al menos dos agencias estadounidenses están analizando acusaciones sobre posibles vínculos de Andrés Manuel López Beltrán con el crimen organizado y el contrabando de combustible, sin embargo, el propio reporte precisa que no se había abierto una investigación formal en su contra.
Claudia Sheinbaum desacreditó la publicación y Ernestina Godoy negó que existiera alguna investigación oficial contra el hijo del expresidente.
Pero el asunto no termina ahí. El 2 de octubre fue detenido en Zapopan Miguel Ángel Solano Ruiz, conocido como “Capitán Sol”, a quien las autoridades señalan como presunto integrante de una estructura de contrabando de hidrocarburos relacionada con los hermanos Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán.
El caso forma parte de las investigaciones sobre una red de huachicol fiscal en las que han vuelto a circular testimonios y señalamientos que mencionan a Andy.
AMLO y la defensa de su legado
En medio de todo esto, López Obrador apareció desde Palenque para presentar su nuevo libro, dedicando 82 minutos a defender su gobierno, reivindicar a la Cuarta Transformación, elogiar a Claudia Sheinbaum y negar ser “jefe máximo”, “cacique”, “caudillo” o el “poder detrás del trono”.
A pesar de que dice estar retirado de la política, reapareció para defender el movimiento que fundó y el legado de su gobierno, precisamente cuando su apellido vuelve a aparecer relacionado con negocios, combustible y posibles redes de corrupción.
Lo peor del caso es que su participación quedó opacada porque otro expresidente le robó los reflectores.
Felipe Calderón apareció para participar en el foro América Libre, Unidos por la Democracia, realizado en Ciudad de México, donde cuestionó al gobierno de Morena y sostuvo que México se encaminaba hacia una “dictadura perfecta” y un Estado autoritario.
Dos expresidentes defendiendo visiones políticas completamente opuestas.
Bilateralidad y un fantasma
Y vuelve a aparecer Sergio Carmona, el empresario asesinado en 2021 que investigaciones periodísticas y testimonios vinvularon con el financiamiento de campañas de políticos de Morena.
La pregunta que Reyna Haydee Ramírez hizo recientemente a Claudia Sheinbaum en la Mañanera fue concreta: cómo había blindado su campaña de recursos provenientes del crimen organizado.
La presidenta reaccionó con enojo. “¡Ahora sí te pasaste!”, le respondió y negó rotundamente haber recibido financiamiento ilícito, asegurando que los recursos de su campaña fueron documentados ante el INE.
Sin embargo, el cuestionamiento abrió la discusión sobre cómo se evita que recursos ilícitos ingresen a una campaña, más allá de la fiscalización formal. La pregunta tocaba un problema mayor y la respuesta pudo haber sido institucional, pero, en lugar de eso, la discusión terminó convertida en una confrontación personal con la reportera.
Durante años, López Obrador redujo las acusaciones contra su gobierno como parte de una confrontación entre Morena y sus adversarios.
Pero el escenario cambia cuando autoridades estadounidenses analizan acusaciones relacionadas con su hijo, aparecen investigaciones periodísticas internacionales y cuando el huachicol fiscal adquiere dimensiones más allá de la frontera, entonces el asunto deja de ser una pelea entre periodistas y políticos mexicanos.
El contexto explica también el tono de López Obrador en su reaparición: colocando en el centro de su discurso la soberanía nacional y la injerencia estadounidense. Pero hay una diferencia fundamental entre defender la soberanía y utilizarla como escudo.
La reaparición de AMLO no parece el regreso de un expresidente para hablar de su libro, parece un jefe político que empieza a ser examinado no por sus discursos, sino por sus huellas.
Y las huellas llevan a Suiza y a los negocios del sexenio, al crimen organizado y al huachicol y, otra vez, al apellido López Obrador.
X: @diaz_manuel

