El PAN se come el mandado

Darwinismo puro: sobrevive el más apto, el más fuerte. El PAN lleva la mano en el Frente ya exciudadano para promocionarse en tres mil 111 emisoras de radio y TV, con rumbo a las elecciones presidenciales del 1 de julio.
Le sucedió al PRD antes, con los candidatos en los estados donde ha ido en alianza con el PAN desde 2010: ahí tampoco tuvo la opción de introducir programas de gobierno para salvar la honrilla como partido de izquierda, con temas como el aborto, las bodas gay o la donación de órganos.
Ahora, con los spots, la tajada del PAN será grandísima pues, aprovechado del PRD, el candidato presidencial, Ricardo Anaya, hará campaña con el doble de los que tuvo Josefina Vázquez Mota en 2012, por lo que veremos y escucharemos a Anaya ¡ocho millones 673 mil 468 ocasiones!
Así: Ricardo Anaya tendrá el doble de promocionales de AMLO, quien como representante de Morena, PT y PES usará cuatro millones 591 mil 836 mensajes de pautas oficiales para las campañas que inician el 30 de marzo y terminan el 27 de junio.
Sin embargo, desde que arrancaron de manera notoria las alianzas PAN-PRD, en el año 2000 (antes, en 1997, se registró la primera, en Nayarit), éstas fueron siempre más beneficiosas para el PAN, partido que casi siempre colocó a los candidatos.
Por ejemplo, en 2010 la alianza ganó en Oaxaca, Sinaloa y Puebla con abanderados expriistas: Gabino Cué, Malova y Moreno Valle, quienes en el gobierno se fueron por su lado: Cué por la libre, Malova por el PRI y Moreno Valle por el PAN.
Y en 2016, la alianza PAN-PRD se impuso con figuras designadas por el PAN y, otra vez, todas expriistas: Quintana Roo con Carlos Joaquín, quien dejó el PRI unos días antes; Durango con José Rosas Aispuro, y Veracruz con Miguel Ángel Yunes.
En 2016, también el PAN desplumó de anuncios al PRD: éste le tuvo que dar más de la mitad de los spots de radio y TV a Ricardo Anaya, quien hasta grabó los correspondientes a los estados, como el primero de todos, que fue para Quintana Roo.
Anaya sólo cambiaba en cada spot el nombre del estado correspondiente, y decía lo mismo: “… no va por el camino correcto, la inseguridad y la falta de oportunidades son el resultado de años y años de los mismos malos gobiernos. Ricardo Anaya. Presidente Nacional del PAN”.
Anaya no mencionaba al candidato local, ni al PRD, tampoco los intereses comunes de ambos partidos, mucho menos aludía a alguna supuesta causa de la izquierda como el aborto, las bodas gay o la donación de órganos.
¿Quién dice que no se puede?
¿A poco no?
Este artículo fue publicado en La Razón el 20 de diciembre de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.