EPN nos saca del clóset
La de ayer fue una jornada de efemérides disímbolas y coincidentes, el Día Internacional contra la Homofobia y el Día Internacional (desde 2006 por decreto de la ONU), de la Internet. El Presidente Enrique Peña Nieto, a través de sus perfiles en redes y portales, se pintó con los colores de la bandera gay. Hecho inédito, valiente.
La presencia e imagen del Presidente en el asunto, así como el acto que encabezó en Los Pinos, en el cual anunció una reforma para hacer del matrimonio tema jurídico nacional, sin distingo alguno, que ese derecho no sea conculcado más por gobiernos locales de cualquier signo quem antes de legislar, profesan.
Más que una estrategia de posicionamiento y abordaje sobre asuntos sociales. Toque de estadista sobre una temática que, desde hace años, crece al amparo del activismo social más diverso, y a veces entre la frivolidad, el folclor de marchas y desfiles carnavalescos.
Ayer el Presidente sacó del clóset al conservadurismo fósil del poder. Marca su impronta liberal y progresista interesante para esta administración. Precedente político con implicaciones electorales de largo aliento. Una comparación inevitable con candidaturas de oficio como la de AMLO, que rehúye este debate y menos fija postura clara.
Si bien éste y otros gobiernos han creado instancias específicas, comisiones contra la discriminación y algunos programas de información, varias se han diluido en ínsulas burocráticas de cuestionable alcance social. Su eficiencia se ha justificado con su simple presencia, nomenclatura que aspira a ser funcional.
Que ayer el Presidente abordara con su fotografía multicolor la efeméride, y articule a nivel constitucional esta óptica progresista, nos lleva a la otra efeméride, a la conmemoración de la Internet como la herramienta de comunicación, información, posicionamiento y debate social, presente y futuro.
Cuánta presencia real y cuánta virtual desde el Presidente de la República hasta ediles, candidatos y líderes políticos es uno de los debates nacionales y globales más intensos en la actualidad. Gobernar para qué tribuna, promocionarse a través de, o sólo, para las redes y la Internet.
Reconocer la influencia del medio, pero también sus limitaciones y sesgos, es tema recurrente, no resuelto.
Hacer campañas reales y virtuales y promocionarse en medios convencionales, pero también en Internet ,obligan a mezclas difusas, crean nuevos gurús. El social media manager (que planifica) y el community manager (que ejecuta) son lo de hoy, están de moda. Nadie acumula antecedentes longevos, mina de oro y cementerio para inocentes.
Las efemérides de ayer marcan el periodo de la historia en que lo efímero impacta, marca agendas y vidas, en que lo privado y lo público se contaminan y nos contaminan. Lo plural e incluyente como signo de una sociedad se plasma y hace real en la Constitución, en sus leyes y reformas, como la que ayer anunció EPN.
Este artículo fue publicado en La Razón el 18 de mayo de 2016, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.