Opinión

EPN y Obama, foto fuera de foco

Por Carlos Urdiales ·

No fue nítida, tampoco bien contrastada; el encuadre fue el posible, no el óptimo, y sin embargo fue la foto necesaria para la institución presidencial luego del huracán Trump que azotó Los Pinos la semana pasada.

Sí, para eso también había que ir hasta China. Las relaciones diplomáticas se manejan en la Cancillería, las estratégicas desde Hacienda. Ése es el diagnóstico parcial, interno y externo, de un malestar que apenas comienza.

The Economist golpeó: “debe haber parecido una idea genial para alguien, en el círculo íntimo (de) EPN, invitar a los candidatos de la elección presidencial estadounidense. Se pondría en las primeras planas de todo el mundo como un hombre de Estado capaz de hacer negocios, incluso con Donald Trump, quien ha hecho del ataque a México la esencia de su campaña”.

La publicación británica señala a colaboradores de EPN como “incondicionales” pero no “brillantes”, al permitir que su visitante luciera presidencial; ayudaron a Trump a realizar correcciones retóricas que eran electoralmente inevitables. “Incluso si Clinton gana, no va a agradecerle a Peña por esto”, resume.

Desde China el Presidente contó que habló con Barack Obama sobre el interés de México por insertarse en un espacio de diálogo ante lo que se observa, al país como parte del debate como quizá no había ocurrido en otro momento. Que para México es legítimo procurarse un espacio y puntualizar cuál es nuestro papel en esa relación.

Enrique Peña Nieto dijo que por lo estratégica que es la alianza regional es que buscó moderar eventualmente el discurso de Trump y obtener mayor información sobre el posicionamiento que guardan los candidatos estadounidenses sobre México.

El Presidente Peña Nieto aseguró que Obama fue “respetuoso” de las decisiones que tome en cualquier sentido. No hay más por el momento.

Sobre eso de moderar el discurso de las trumpadas, y por más propaganda sobre el impacto y lecciones que Trump se llevó de México, queda establecido claramente que moderar, lo que se dice moderar, al magnate no ocurrió.

Peña Nieto insistió a Obama que el gobierno mexicano no se involucrará en el proceso electoral estadounidense. Obama prometió que en lo que queda de su gestión se continuará trabajando como hasta ahora.

La fotografía quedó borrosa, mal encuadrada, pero es lo que hay. Es el saldo cuando las áreas de competencia dentro del primer círculo presidencial se desdibujan y traslapan funciones, cuando se sobreimponen afectos, filias y ascendencias intelectuales entre los ministros del Presidente con el mandatario.

Veredictos internos y externos a la espera de acciones que ayuden a no hacernos bolas con quién hace qué en el gobierno federal. La llegada de Trump a México se supo apenas horas antes, el control de daños lleva días y quizá acumule semanas, todo depende de las acciones en Los Pinos.