Hoy, hoy, hoy, se abre el pastiche ideológico

Sin lograr la dosis de inteligencia inherente a la ironía, algún populista trasnochado recordó en Twitter que en 2013 la Virgen atestiguó la aprobación de la Reforma Energética “que no privatiza el petróleo”, y que hoy se aprobaría la Ley de Seguridad Interior “que no militariza el país”.
Olvidó agregar también que el día de la Guadalupana atestiguará, este 2017, la inscripción de AMLO como precandidato presidencial en un partido que creó con su familia y unos amigos para ser candidato presidencial por tercera vez en 12 años.
Esta coincidencia sí sería irónica, pues AMLO dice rendir culto a Juárez, padre de la República laica, y sería heredero ideológico de la lucha contra el dominio clerical. Pero la ironía dice lo contrario de lo que se quiere dar a entender: insinúa la interpretación que debe darse a un hecho.
Y AMLO representa un pastiche ideológico que pone en función del teatro de operaciones en que se encuentre. Por eso puede condenar que en 1988 el PRI tumbó el sistema para ganar la elección, y que su hombre fuerte en el Senado sea quien tumbó el sistema en 1988, para que el PRI ganara.
O decir que respeta la Doctrina Estrada para evitar condenar la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, y olvidarse de ésta para criticar al gobierno de Estados Unidos. O escribir hace unos años que su empresario de cabecera saqueó a México con el Fobaproa y, hoy, ese empresario sea su mano derecha.
Y todavía se encuentra en negociaciones para establecer una alianza electoral con rumbo a las elecciones presidenciales del 1 de julio con el Partido Encuentro Social, que antes fue aliado de la derecha, del independiente El Bronco y del PRI.
Un pastiche. El juarista, guadalupano, cheguevarista, castrista, expriista, experredista, el populista AMLO propugna la austeridad, pero su partido, Morena, gastó en dos años más de 800 millones de pesos, a los cuales la revista Proceso trató de seguir la pista, en una investigación sin resultados.
Publica Proceso en su número correspondiente a esta semana:
“Y es que de los recursos millonarios no hay rastro en el Sistema de Portales de Obligaciones de Transparencia (Sipot), tampoco en su página en Internet. (…) Morena es de los partidos más rezagados y de los menos transparentes de entre 882 dependencias y entidades receptoras de recursos públicos”.
De cualquier modo, la frase que más repite AMLO es que, en su gobierno, “eliminará la corrupción”, porque en su concepción facilista de la gobernanza, si el presidente es honesto, todos los demás habitantes del país también lo serán.
Pero lo describe mejor Proceso, al referirse a su partido, en el artículo del número actual:
“Morena: ‘honestidad’ sin datos”.
Este artículo fue publicado en La Razón el 12 de diciembre de 2017, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.