La ruta del INE

A 102 días de la elección concurrente más grande de nuestra historia, el Instituto Nacional Electoral, árbitro y garante ciudadano, vive bajo asedio y sospecha.
Algunos ataques son gratuitos, mal intencionados al omitir que el INE aplica sin presupuestos e infraestructura proporcionados a sus alcances con la legislación, que partidos políticos en el Congreso construyeron y que, como en tantos otros casos, las reglas para su adecuada aplicación quedaron pendientes.
Así, los consejeros resuelven a expensas de tribunales electorales, que ratifican o enmiendan sus resoluciones y con ello, abren la puerta a otra novela de la picaresca nacional, la confrontación INE-TEPJF, el sospechosismo sobre un 2 de julio incierto.
Otros flancos los abre el propio INE. Para los debates entre candidatos a la presidencia a realizarse en abril, mayo y junio, los consejeros saben qué buscan, un formato dinámico, político, interactivo; dejar el esquema de tantos minutos de exposición y tantos de réplica por uno más “vivo” y productivo para efectos de información ciudadana, ¡muy bien! Pero más allá de la noble intención, el Instituto está buscando quién lo produzca, conduzca y realice; igual otea a quienes se encargarán de acreditaciones y logística. ¿A esta altura?
La aplicación móvil a través de la cual los aspirantes a candidatos independientes a la presidencia, capturaron y sometieron a validación sus apoyos ciudadanos fue inédita, exclusiva y consecuentemente su funcionamiento se perfeccionó sobre la marcha, calibración y corrección en tiempo real. El diseño de este sistema ha sentado bases para el futuro, el umbral de firmas requeridas, la dispersión geográfica y el tiempo del que cada aspirante dispuso, será sometido a nuevas adecuaciones legales, pero el sistema funcionó.
Mañas y trampas de auxiliares de cada aspirante, presupuestos ajenos y un neocorporativismo ciudadano, quedan para análisis y estudio. Por lo pronto Margarita va, El Bronco echa bronca y Ríos Piter siembra para la siguiente cosecha.
El INE camina rumbo al 1 de julio entre el tema de las firmas descontadas, misteriosos debates, un programa de resultados preliminares y un método aprobado por los magistrados electorales, para cerrar el 1 de julio con una certeza, la más importante de todas. Y entre lo demás, también avanza.
“19-S: La tierra grita”. Benjamín Salinas Sada acertó de nuevo. El fin de semana se estrenó el documental “19-S: La tierra grita”, producción de Azteca Documentales. A seis meses de los sismos del 7 y 19 de septiembre, el equipo de Tristán Canales, Jaime Ramos y Adriana Delgado, mostró aquello que debemos saber y lo que desconocemos sobre un fenómeno natural que nos ha marcado desde siempre.
A través de esta nueva entrega periodística, Televisión Azteca continúa con el fortalecimiento de una apuesta por contenidos pertinentes, con contextos integrales y una producción dinámica y atractiva. Si usted no vio “19-S: La tierra grita”, búsquelo en internet en http://www.aztecauno.com/documentales.
Este artículo fue publicado en La Razón el 20 de marzo de 2018, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.
