Linchar al enemigo como forma de hacer periodismo
Este miércoles se difundió a través diversas agencias y medios de comunicación internacionales, información extraoficial sobre la presunta ejecución del jefe del Ejército de Corea del Norte, Ri Yong-gil por presuntos actos de corrupción. Los cables noticiosos consignaron esta versión atribuida a fuentes de inteligencia no identificadas de Corea del Sur, sin embargo, varios de ellos fueron precisos al aclarar que el hecho no estaba plenamente confirmado.
Entre los medios mexicanos que retomaron esta noticia, sin duda periodísticamente llamativa, destacan el portal de Aristegui Noticias, que desde el título de su nota, “Por corrupto, ejecutan al jefe del Ejército en Corea del Norte”, da por un hecho la ejecución del responsable de las fuerzas castrenses norcoreanas, además de deslizar una sentencia moral sobre el comportamiento este funcionario.
Conocedores de la impulsividad con que reaccionan los usuarios de las redes sociales, así como de la crispación social que existe en México, los editores de Aristegui Noticias calcularon el efecto que una nota de estas características tendría en los cibernautas. De inmediato obtuvieron decenas de clics, retuits y comentarios que más bien fueron un ejercicio de catarsis en contra de un sinfín de personajes políticos, para quienes deseaban y exigían un destino similar al del jefe del ejército coreano.
La prensa crítica contribuye así, no al análisis ni a la reflexión como una forma de encauzar la indignación social por hechos de corrupción, reales o supuestos, sino que alienta el linchamiento del enemigo, aunque sea en forma virtual y metafórica, como forma de hacer periodismo.