#Oscar2017: Talentos ocultos

La discriminación, la intolerancia, el rechazo a quienes son diferentes, han estado presentes en todas las épocas y sociedades. Sin embargo hoy esas actitudes se acentúan, en gran medida porque el país más poderoso del mundo, destinado a liderar (para tomar prestada una frase de Joseph S. Nye), politiza en la voz de su Presidente, Donald Trump, el sentido de la diversidad.
Les digo esto porque tuve la oportunidad de ver una gran película, que más allá de los méritos cinematográficos que posee, es una invitación al respeto, a la coexistencia, a la convivencia, al trabajo en equipo, sin importar el género o la raza. "Talentos ocultos" (Hidden Figures) (2016) del director Theodore Melfi, da cuenta de una historia desconocida: la de tres mujeres afro-estadunidenses, científicas, talentosas, cuyo trabajo en la NASA fue clave para que Estados Unidos pudiera incursionar con éxito en la carrera espacial en la década de los 60 del siglo pasado.
Ambientada en el marco de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y claro, en la carrera por la conquista del espacio frente a la URSS, la película relata las vicisitudes de Katherine (Taraji P. Henson), Dorothy (Octavia Spencer) y Mary (Janelle Monaé), quienes trabajan para la NASA. Confinadas en áreas reservadas para mujeres (primera discriminación) y de raza negra (doble discriminación), cada una de ellas se esmera por realizar su trabajo de la mejor manera. Como necesidad obliga, y la URSS ponía en ridículo a Estados Unidos, al poner en órbita el primer satélite artificial de la Tierra (1957) y luego, al llevar y traer del espacio al primer astronauta (o cosmonauta) (1961), Estados Unidos estaba obligado a hacer lo propio. La NASA, presionada fuertemente por las autoridades, debía echar mano de todo el talento posible, lo que catapultó a Katherine, Dorothy y Mary al corazón mismo de los cálculos necesarios para poner a John Glen en el espacio.
Estas mujeres, pese a su talento, fueron objeto de toda clase de vejaciones, primero por su condición de féminas, y a continuación, por su raza. Pero con aplomo, lograron vencer los obstáculos, desde cosas tan simples como que se les permitiera tomar una taza de café, o que se les diera acceso a los sanitarios, hasta situaciones más complejas como verificar las condiciones que garantizaran que John Glen se convirtiera en el primer estadunidense en hacer el vuelo alrededor de la Tierra y regresara sano y salvo.
Las actuaciones de las tres protagonistas son estupendas y opacan, incluso, a actores como Kevin Costner, Jim Parsons y Kirsten Dunst. Además de un pequeño homenaje a Glen (fallecido el año pasado), esta película vale mucho la pena por el reconocimiento de que el éxito en cualquier actividad reposa en la pasión por el trabajo, pero siempre en apego a la cooperación y el respeto a las diferencias. No sería sorprendente que, con sus tres nominaciones a los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, "Talentos ocultos" se alzara con alguna estatuilla. Sería también una forma de decirle a Donald Trump, que no tiene razón. A ver sin falta.