PAN y PRI, los nuevos chiquipartidos
Casi de la noche a la mañana tanto el PAN como el PRI pasaron a ser una oposición cercana a lo que conocemos como chiquipartidos. Es una manifestación más de la paliza que les metió López Obrador.
El rumbo que vayan a tomar estos partidos es un enigma. No hay solución mágica. Lo primero que tienen que hacer es atender lo interno y no se ve cómo lo vayan a hacer.
Las elecciones fueron la manifestación de su crisis, pero está a la vista que hay muchas cosas más que los tienen contra la pared. Lo que viven por el desaseado y cuestionable uso del poder y por los interminables líos internos, derivados de las luchas intestinas e irracionales por dominar el partido, los tiene bajo escenarios de crisis de proporciones cercanas a lo catastrófico.
El desgaste del PRI y del PAN no tenía salida. Estaban perdidos desde el principio. Lo que pasó a lo largo de las campañas, en el sentido que cambiara el rumbo de las cosas, tenía que ver con lo que se inventaba o suponía que podía pasar, más que con la terca realidad, la cual se encargó del resto.
El resultado de las elecciones fue la reacción de la sociedad ante el estado de las cosas, por lo menos por lo vivido y padecido desde el año 2000, sin pasar por alto los atributos y esperanzas que provoca el candidato ganador.
El PAN y el PRI, cada uno por su propio camino, no pueden ni por asomo seguir siendo lo que han sido hasta ahora. El PRI enfrenta una situación inédita. Nunca en su historia había perdido el poder de manera tan clara y contundente como ahora.
El tricolor, con el PAN en la presidencia, no perdió fuerza en las negociaciones políticas, en el Congreso ni en un buen número de gubernaturas.
Sin embargo, ahora todo cambió. La elección lo dejó cerca del nocaut efectivo, porque si bien conserva las gubernaturas, éstas ahora están bajo el control de congresos dominados contundentemente por Morena.
El PRI tiene un buen rato sin pies ni cabeza. La elección de Enrique Ochoa como su presidente no pudo ser más desafortunada. Una de las razones por la cuales el PRI está como está, particularmente en este momento, tiene mucho que ver con la presidencia de Ochoa. Parecía más un peleador callejero que dirigente de partido; la realidad lo rebasó.
En todo esto tiene mucho que ver el Presidente Peña Nieto. Entre las luchas intestinas en su círculo inmediato y las del PRI todo se fue descomponiendo, no quisieron darse cuenta que la casa se estaba cayendo a pedacitos.
No lo quisieron ver o, de plano, sus procesos de información interna son definitivamente deplorables. Es una incógnita qué tanto le informan al Presidente y qué tanto le esconden, bajo el absurdo, como común denominador, de no alterarlo.
El lío que tienen enfrente PAN y PRI no se soluciona con nuevas dirigencias o acuerdos en lo oscurito. Su gran problema no está sólo en la dinámica confusa en la que vive cada uno de ellos, está sobre todo en su relación con la sociedad, la cual les dio claramente la espalda.
Ellos abrieron y cerraron la puerta. Lo que viven es multifactorial: una parte importante radica en creerse invencibles en medio de luchas descarnadas por el poder, sobre todo en el PAN.
Su futuro está en reinventarse y saber que no pueden seguir siendo lo que han sido.
Su problema ahora es que siguen buscando fuera de su entorno las razones y motivos de la paliza, cuando ellos son los responsables de su primero de julio.
RESQUICIOS.
Se acaba el Mundial.
Para Vladimir Putin la eliminación ante Croacia tiene tintes heroicos. Algo tiene de razón porque la selección rusa llego más lejos de lo imaginado. Es un equipo disciplinado y bien armado, que tuvo destellos y en su defensa su fortaleza. Estuvieron a nada de hacer a un lado a los croatas en un juego de alarido. Los rusos no decepcionaron al todopoderoso presidente que, dicen, todo lo ve.
Quedaron los 4 que mejor juegan y eso es bueno para el Mundial y el futbol, entre quienes está una potencia emergente, Croacia.
Este artículo fue publicado en La Razón el 9 de julio de 2018, agradecemos a Javier Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.
