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Por etcétera ·

Como un rayo y una centella, Gil ocupó una butaca en la primera fila del teatro de Morena y su líder absoluto: Liópez. Gilga gozó la puesta en escena. Usted la conoce, la obra soliviantó las redes sociales, provocó miles de respuestas, defensas y ataques airados: Paco Ignacio Taibo II le dio vuelo a su imaginación -no tiene mucha, pero le alcanza para la fábula política- y dijo que se imaginaba a Liópez el 2 de julio de 2018, unas horas después del triunfo en la elección presidencial: "Andrés recibe en Los Pinos a una comisión de altos hombres de la finanza mexicana. Ahí está Slim, está la dueña de la cervecería Modelo, para decirle: 'cuidado Andrés, porque si avanzan ustedes en este sentido, nos llevamos las fabricas a Costa Rica'. Si ese mismo día, a esa hora, no estamos 2 o 3 millones de mexicanos diciendo: 'Si te quieren chantajear, Andrés, exprópialos'. La presión social a la que puede estar sometido un caudillo, por más radical, competente y honesto que sea, es tremenda. Necesita la presencia del movimiento social detrás para que impulse el cambio".

Ayes de dolor, caras largas de preocupación, indignación en las filas adversarias, la fronda tuitera en plena efervescencia. Gamés imaginó el cuarto de guerra de Morena, ¿tendrán cuarto de guerra? ¿Oíste lo que dijo este salvaje? Vamos a darle un esparadrapo para que cuando él mismo lo juzgue necesario se lo meta a la boca y guarde silencio. Andy está que trina.

Ah, que Paco, caramba. Todavía no gana la elección y en su mente el movimiento social del cual forma parte exige ya la expropiación de las empresas de Slim, que no son pocas, y las cervecerías Modelo. ¡Basta ya!: ¡cerveza digna y gratuita para el pueblo! Ya entrados en gastos, Gil se queda con los Sanborns, Gamés siempre ha sido un homo sanborns. Ah, que Paco, sin querer queriendo metió en un rudo problema a su jefe. Estás viendo y no ves, Paco. Mejor escribe una historia de los huizachales revolucionarios en cinco tomos, a ver si te ocupas en algo. Paco, se sabe, es un escritor prolífico. Ji ji, menudo problema y también birria de problemas (el chiste es malo, de acuerdo, una disculpa).

Castañas y fuego

Gil cree a pie juntillas que Taibo II lleva muchos días soñando que camina con Lenin y va hacia la estación de Finlandia, en San Petesburgo, para dirigir la Revolución rusa. Desde luego, los sueños de Vladímir Pacolovich admiten variaciones: Paco camina junto a Liópez, lleva bajo el brazo sus libros Patria (o muerte prosística) y se dirigen a la estación de Macuspana para dirigir el nacimiento de la Cuarta República. Por cierto, Gil se entera de que las comisiones declarativas de Taibo II ocurrieron en un ¡curso de historia! Dios de bondad.

Así las casas (muletilla patrocinada por el invisible pero no por eso olvidable Grupo Higa), Marcelo Ebrard, apareció en la escena y le sacó a Taibo II las castañas del fuego. No, Paco, no. Liópez respeta la propiedad y la respetará hasta que sea un abuelito; ¿ya lo es? Bueno, entonces hasta que sea un bisabuelito: vamoch a rechpetar la propiedad privada, el Estado y la familia, como decía Hegel, o ¿quién era el de las propiedades respetadas? ¿Un tío de Carlos Marx? El mismo Liópez tuvo que decir que nada se confiscaría, todas las revisiones serán legales.

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