Tigres de ArenaOpinión
El Aleph Digital
“Ni el papel por sí solo ha garantizado lectores, ni la pantalla condena a la banalidad".

“Ignoro qué forma tendrán los libros dentro de cincuenta años. Desconfío de quienes aseguran saberlo. Pero tengo una certeza: mientras una voz humana siga encontrando en otra un lugar para demorarse, ningún libro habrá terminado de nacer. El libro cambia de cuerpo; la lectura es el Aleph: el punto donde una letra toca una vida.”
Dra. Consuelo Sáizar de la Fuente
Conocí a la doctora Consuelo Sáizar en el preámbulo del proceso electoral del año 2024, un 26 de diciembre del año previo, cuando ella estaba en curso de reactivarse en la vida pública tras una exitosa estancia académica en Inglaterra y durante la cual obtuvo dos maestrías y un doctorado bajo el más alto nivel de exigencia. Nos entrevistamos, nos leímos, nos interpretamos y decidimos colaborar de cara a lo que fue una grata experiencia aún y con los resultados obtenidos.
Fue corta la relación política-laboral que tuvimos en esa primera etapa con la doctora Sáizar pero ello derivó en la extensión de un diálogo que variaba en emociones, en función de haberse convertido esa relación en una entrañable amistad.
Después de haber concluido su etapa político-pública, ahora dedicada a la producción intelectual y a la consultoría, Consuelo Sáizar de la Fuente ha publicado El Aleph Digital: del libro impreso a la lectura total, bajo los sellos de Tusquets y Siruela. Sendos sellos literarios cuentan con catálogos prestigiosos por el nivel de los autores que publican con ellos y ahora la distinguida intelectual nayarita forma parte de estos.
En relación a este ensayo personal, testimonial, intelectual e histórico, lo primero que se ha de señalar es la precisión, la lucidez y la memoria privilegiada de la autora para que a través de su narración uno pueda lograr evocar correctamente las épocas y los diferentes México a los que hace alusión cronológicamente.
Su historia de vida es una como la de millones de mexicanos del interior del país de la época que apostaron por trasladarse a la Ciudad de México sin tener algo asegurado. Como editora tanto en la iniciativa privada como después en el servicio público destacó sobremanera por los autores y trabajos que impulsó, así como por las habilidades administrativas que demostró incesantemente en el ejercicio de sus puestos. Actualmente es una de las editoras e intelectuales más importantes de su generación y por ello se le galardonó hace poco con el Premio Nacional Juan Pablos al Mérito Editorial.
Al rememorar en esta obra su trajinar y paso por las empresas e instituciones que representó, la doctora Consuelo Sáizar de la Fuente brinda una reflexión profunda en torno al futuro del libro, reconociendo que al día de hoy sus dos soportes —el físico y el electrónico—son necesarios para que una sociedad avance en torno a un diálogo silencioso que es la propia lectura colectiva. Bien afirma ella: “Ni el papel por sí solo ha garantizado lectores, ni la pantalla condena a la banalidad. Las herramientas mutan y evolucionan; permanece la exigencia de leer con verdadera atención. Apasionadamente.”
Se parafrasea igual a la autora retomando que la lectura vuelve contemporáneos y simultáneos a todos los lectores sin importar su edad, generación u origen, eso se recuerda en las páginas de su libro al explicar ese acto “mágico” cuando un libro “se lleva a la plaza pública” para ser abordado al mismo tiempo por innumerables lectores.
Aunque ella nunca ha vivido del recuerdo, su impronta en el sistema cultural mexicano se puede recuperar y atestiguar al día de hoy tras su paso por la dirección del Fondo de Cultura Económica y la presidencia del CONACULTA. Su legado prevalece indiscutiblemente por su influencia en lo que va del siglo.
En el apartado personal, desde que la conocí y reconocí, detecté la virtud de la doctora Consuelo Sáizar para escuchar y conversar con las personas más allá de estar o no de acuerdo con sus respectivos puntos de vista. Ella es una apasionada de discutir y argumentar ideologías e ideas. Al día de hoy, en la dinámica que lleva nuestra amistad, gracias a esa virtud, nos sabemos escuchar y rara vez coincidimos en temas políticos pero los dos hemos aprendido a concedernos la razón. En tiempos en que la cotidianeidad normaliza de polarización y la creación de rivalidades los dos nos asumimos simplemente como buenos amigos porque logramos comprendernos aún con una brecha generacional de por medio y sin imponernos el uno al otro en sentido alguno.
Por ello y otras razones, en honor a la amistad, debía dedicar esta semana esta pequeña reseña para una gran obra que representa la historia de vida de una niña de Acaponeta que logró cumplir su sueño de recibir un sueldo por leer y de trabajar en el Fondo de Cultura Económica. Como le a ella dije en su momento: “mientras estés satisfecha con tu libro, que no te importe lo demás”. Al final lo logró y felicito por ello a la brillante nayarita Consuelo Sáizar de la Fuente. Quedan “convocados” los lectores de este espacio a obtener y leer su libro.
Secretario de Cultura del CEN del PRI/ Twitter: @CulturaCENPRI/@bismarck_ir/ Facebook: Bismarck Izquierdo




