Proceso, Bin Laden y el periodismo que no acepta errores

"Si tu madre te dice que te ama, compruébalo".
Arnold A. Dornfeld.
Los códigos de ética de importantes medios indican que se debe verificar primero, aun a costa de una demora, como señalan la BBC y Reuters.
Los medios que publican sin verificar, no están ciñéndose al estricto derecho de informar de manera veraz sino alimentar solamente el deseo del lector y de ser los que den la primicia, aún a costa de su prestigio.
Hace días, la revista Proceso publicó una falsa información sobre Bin Laden, que fue tomada de una página como la del Deforma: https://etcetera-noticias.com/articulo/39722
La revista no se ha disculpado por su error, tampoco lo han hecho los otros medios que lo siguieron; es más, no se han percatado de la falsedad de lo que replicaron, como Radio Fórmula, que mantiene la apócrifa información: http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=529352&idFC=2015.
O Zócalo Saltillo, que también mantiene la nota falsa: http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/bin-laden-sigue-vivo-y-reside-en-las-bahamas-snowden-1440962976.
No obstante, hay medios con ética, como el portal chileno Yornal, que se disculpa con sus lectores por haber publicado una información sin apegarse a la realidad:
"[...] cometimos un error esencial: no medimos la justicia de un titular. Hablar de la posible renuncia de la Presidenta nos parece hoy más que un error, una incongruencia con la que la ética periodística juega diariamente en su filo más peligroso: la posibilidad informativa. Hablar de posibilidades, es una práctica y un vicio permanente del periodismo. [...].
"Es necesario, y sano, que la audiencia se escandalice [...]; pero debiera escandalizarse aún más cuando los datos que el periodismo entrega no están chequeados por el medio que los publica, o cuando el uso del modo condicional se transforma en un abuso para consignar una información antes que un tercero.
"Es justo que se escandalice cuando hablamos de una posible renuncia de Michelle Bachelet, -que hoy en una conversación con los corresponsales extranjeros negó tajantemente-. Nosotros también le temimos al poder de nuestro propio titular y reconocemos el error de consignarlo a través de una fuente que no fue lo suficientemente ponderada. Además, reconocemos que el chequeo que pensamos suficiente, no fue tal: sólo logramos consignar que un dato -no verificable- efectivamente existió, pero no fuimos capaces de evaluar con justicia su grado de verosimilitud para informárselos.
"Yornal, necesita y agradece las reacciones. Es un recordatorio para no repetir los mismos errores, y no caer en las mismas situaciones. El miedo a equivocarnos lo perdimos cuando nos atrevimos a publicar nuestro primer artículo y el miedo a reconocer nuestros errores después de haber publicado, lo perdemos hoy exigiéndonos y exigiéndole a la audiencia que consume medios de comunicación a que haga lo que nos llama a trabajar día a día: analizar, indignarse, reaccionar y tomar decisiones." (http://yornal.cl/editorial-las-renuncias-el-periodismo-y-el-uso-del-condicional/).
