Repensar Presupuesto, equilibrado, pero reactivador

Esta semana, el secretario de Hacienda comparecerá en la Cámara de Diputados. Ahí se aprovechará para dialogar sobre el paquete presupuestal 2018, recién presentado el 8 de septiembre.
Sólo que los apremios financieros se han modificado con los sismos del 7 y del 19 de septiembre, y ahora hace falta abrir esquemas presupuestales para la recuperación de viviendas, infraestructura, escuelas, hospitales, pero a la par mantener la promesa de un programa fiscal equilibrado, que sigua disminuyendo la deuda pública.
MANTENDRÁN SUPERÁVIT Y MENOR DEUDA
La situación fiscal no es sencilla. Pero el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, ya dejó en claro que ellos van a mantener un superávit primario (después de pagar intereses de deuda) por segundo año consecutivo, e incluso el déficit en su concepción más amplia, tomando en cuenta los Requerimientos Financieros del Sector Público, va a ir bajando del 2.9% al 2.5% del PIB. Incluso, la deuda pública también debe mantener su tendencia descendente y llegar a ser de 47.3% del PIB.
AYUDARÁN INGRESOS PETROLEROS
Mantener el equilibrio presupuestal para brindar estabilidad en la transición sexenal, pero a la vez hacer un presupuesto reactivador de las zonas más afectadas por los sismos, como son Chiapas, Oaxaca y desde luego la Ciudad de México. Ahí está el reto.
Es cierto que Meade va a contar con fortuna, debido a la mejoría de los ingresos petroleros. El precio del energético tiende a subir, y si bien durante 2018 ya no se tendrán los recursos del excedente del Banco de México, sí se va a contar con una mejoría de los ingresos provenientes del crudo mexicano. Aun así, los ingresos no alcanzan. El reto para reactivar la economía en las zonas que sufrieron el temblor está ahí. El ejercicio presupuestal debe buscar la recuperación económica y social.
ADMINISTRACIÓN DE RIESGOS CATASTRÓFICOS, AYUDA
El costo de la recuperación económica, ya determinado por el presidente Peña, es de 38 mil millones de pesos.
Y si bien los recursos del Fonden (nueve mil millones de pesos), los del Seguro Catastrófico (otros cinco mil millones de pesos) y los del Bono Catastrófico (150 millones de dólares para sismos) serán de gran ayuda, con todo y estos recursos provenientes de una mejor administración del riesgo catastrófico, siguen siendo insuficientes para la tarea de recuperación.
Para el siguiente año, Hacienda había solicitado elevar el Fonden a 15 mil millones de pesos. Pero ahora no sólo se trata de cubrir la emergencia, sino también de buscar una mejoría económica permanente.
INVERSIÓN PÚBLICA, UNA SALIDA: CEESP
¿Cómo hacerle? Seguramente dando prioridad a la inversión pública, al gasto en capital que hace el gobierno y que ha venido bajando en los últimos años.
Incluso el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, recuerda cómo la inversión pública ha sufrido una caída anual de 11.4%. La inversión privada, por sí sola, no puede resarcir la caída de la pública. La inversión privada apenas y creció 1.9% en términos anuales.
Seguramente podremos ver un presupuesto que mantenga las finanzas sanas, y dentro de él tratar de fomentar la inversión pública, indispensable para la reactivación. Como sea, Meade y su equipo saben que deben comprometerse con finanzas públicas sanas, para garantizar una buena transición sexenal, pero a la vez buscar la reactivación después de los sismos. Los tiempos corren para el Presupuesto. La Ley de Ingresos debe estar aprobada el 20 de octubre por diputados, el 31 por senadores. Y el paquete de egresos el 15 de noviembre. Señores legisladores, ahí tienen un buen reto.
REFERÉNDUM CATALÁN,
DOS POSTURAS SIN CONTROL
La Generalitat insistió en un referéndum que no garantizaba los procesos legales, y el gobierno español por rechazarlo a toda costa. No hubo mediación.
El resultado está a la vista: España hoy sale más dividida, sin diálogo, sin política. Sólo con dos puntos de vista enfrentados. La autonomía de Cataluña parece un suicidio económico, pero el gobierno español encabezado por Mariano Rajoy, al rechazarlo tajantemente, tampoco buscó puentes de entendimiento. Y hoy se vive una crisis política sin precedentes.
Este artículo fue publicado en El Excélsior el 2 de octubre de 2017, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.
