El 18 de mayo del año pasado, el propietario del club de futbol Guadalajara, Jorge Vergara, anunció con bombo y platillo que rechazó el contrato que le ofreció Televisa para continuar con las transmisiones de sus partidos; cuatro días después, muy alegre, Vergara anunció el proyecto Chivas TV que no era otra cosa que la constatación de que al empresario no le importaba que las personas de escasos recursos dejaran de ver a uno de los equipos más queridos de la afición y, tampoco le importó la enorme cobertura que aún tiene la televisión en México. Así es que el empresario apostó por la plataforma digital y el servicio que ofreció resultó ser un fraude: cientos de miles de aficionados no podían ver a su equipo por falta de recursos y otras decenas de miles no lo podían mirar porque el servicio no solo es caro sino pésimo. Por eso Jorge Vergara, más allá de sus desplantes retóricos, una vez más tuvo que tragar sus palabras y, al filo de las doce y media de la noche de este sábado, sin que se cumpliera un año de su nuevo proyecto, firmó un nuevo contrato con Televisa para que se transmitan los partidos de Chivas en TDN y en el Canal de las Estrellas (Latinoamérica). Ahora solo los usuarios de Megacable no podrán ver los partidos porque Megacable se aferra a no transmitir los canales de Televisa.
Creo que esto nos dice varias cosas importantes: 1) la plataforma digital llegó para quedarse pero aún queda mucho trecho para su hegemonía; 2) que la televisión goza de cabal salud aunque con proclamas haya quien decrete su desaparición y 3) que no hay empresario que coma lumbre.
