Este sábado, aviones de combate bombardearon la localidad jan Sheiju, al norte de Siria, donde el pasado martes murieron decenas de personas en un ataque con armas químicas, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Como resultado, una mujer murió y otras tres personas resultaron heridas.
El bombardeo a esta localidad controlada por terroristas tuvo como blanco un barrio residencial, según un reporte AP.
Aún no está claro quién ordenó el ataque.
El pasado martes, mientras todos dormían, una flota aérea lanzó por los aires gases tóxicos y con el propósito de eliminar las pruebas, cinco horas después, bombardeó la zona, incluso un hospital donde atendían los heridos.
La comunidad internacional responsabilizó del hecho al régimen de Bashar al-Asad, pero éste y Rusia, su aliado más cercano en la guerra que ya suma seis años, lo niegan enfáticamente.
Esto llevó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a ordenar un bombardeo selectivo en Siria, justo en la base aérea de donde se cree partió los aviones al-Asad. Entre 11 y 16 personas murieron.
(Con información de AFP)
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