Catorce años después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y tras negarlo en repetidas ocasiones, la Asociación Americana de Psicología (APA, por siglas en inglés) admitió que apoyó a la CIA y el Ejército estadounidense durante los interrogatorios a sospechosos terroristas.
La APA aceptó que utilizó las técnicas reforzadas de interrogación (así lo llaman) como la simulación de ahogamiento y privación del sueño, autorizadas tras los atentados del 2001 y prohibidas por Barack Obama en 2009.
David Hoffman, exfiscal general adjunto de EU, difundió a mediados de julio el informe donde se reveló que la APA y el gobierno de George Bush modificaron los estándares éticos que permitieron a los psicólogos colaborar en los programas de interrogación en el extranjero, como el de Guantánamo.
Por tal motivo, Hoffman y la ONG Médicos para los Derechos Humanos exigieron al Departamento de Justicia que inicie una investigación delictiva contra la APA por la colaboración de sus psicólogos en las torturas. Sin embargo, hasta el momento el gobierno de Obama no ha declarado nada al respecto.
Dicho informe provocó que la asociación se disculpara y eliminara de sus puestos a cuatro cargos no especificados por la fuente, además de que prohibió a sus 13 mil miembros participar en los interrogatorios de los detenidos en el extranjero por EU.
Susan McDaniel, presidenta de la APA, declaró: “Estamos profundamente trastornados por los hallazgos del informe y estamos determinados en solucionar los problemas”.
Es importante señalar que en diciembre de 2014 el Senado señaló a través de un documento que la CIA realizó torturas durante los interrogatorios, sin embargo, éstas no se pueden denominar como tales debido a que el reporte es parcial y tiene defectos.
No obstante, Stephen Soldz, director de la Escuela de Psicoanálisis de Boston, quien lleva una década denunciando la contribución de la APA a los interrogatorios, explicó que dichas técnicas se basan en la teoría de la indefensión aprendida desarrollada por el psicólogo estadounidense Martin E. P. Seligman, mediante la cual los detenidos ceden por completo a las peticiones de los interrogadores.
Cabe señalar, que el Comité Internacional de la Cruz Roja, única organización independiente con acceso a Guantánamo, denunció dese 2004 que los militares estadounidenses utilizaron tortura psicológica y física contra los reos en la cárcel, además de que los doctores comunicaban a los psicólogos información sobre el estado mental de los presos y sus vulnerabilidades.
(Con información de El País)
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