Este lunes, la ONU exigió al gobierno de Irán que libere de forma inmediata al corresponsal del Washington Post en Teherán, Jason Rezaian, después de que se anunciara que la cuarta audiencia no sería la última.
Fue el 10 de agosto cuando el corresponsal presentó su cuarta y hasta entonces última audiencia ante un Tribunal Revolucionario de Teherán, no obstante, las autoridades iraníes informaron que el proceso se alargará, razón por la cual la ONU exigió la liberación del periodista que permanece encarcelado desde hace más de un año.
David Aye, relator de las Naciones Unidas, declaró que la situación del corresponsal va en contra de los derechos humanos e intimida a los trabajadores de los medios de comunicación en Irán.
“Su detención prolongada transgrede leyes que no sólo tienen el propósito de proteger a los periodistas, sino también de garantizar el derecho de todos a la información”.
La organización también criticó que el periodista pasara cinco meses totalmente aislado y que se le sometiera a interrogatorios que duraban todo el día, los cuales dejaron graves secuelas psicológicas y físicas, como fuerte pérdida de peso, problemas respiratorios e infecciones crónicas.
Yeganeh Salehi, esposa de Rezaian, dijo que éste fue detenido por el simple hecho de ejercer el derecho a la libre expresión, mientras que su derecho a contar con un abogado de su elección y a un proceso judicial justo parecen haber sido olvidados.
Por su parte, el relator de la ONU sobre los derechos humanos en Irán, Ahmed Shaheed, recordó a las autoridades de este país que es su obligación garantizar seguridad a los periodistas que son perseguidos por ejercer su profesión.
“El caso de Rezaian es parte de una ofensiva más amplia contra la libertad de expresión en Irán. Los periodistas deben ser protegidos, no acosados, detenidos o procesados”.
(Con información de EFE)
slg
