La decimaquinta encuesta de la Presidencia de la República rumbo a la presidencia en 2018 revela que, por partidos políticos, el PAN aventaja a Morena y al PRI y que al PRD una candidatura independiente puede desplazarlo como fuerza política nacional.
En cuanto a rechazo, el PRI es el que más y Morena el que menos. Entre simpatizantes y militantes de cada partido, Miguel Ángel Osorio Chong es el favorito de los priistas, Margarita Zavala la de los panistas y Miguel Mancera entre los perredistas.
Vamos ahora a los resultados que arroja la medición demoscópica que se practica mes a mes desde julio de 2015. Respuestas a nivel nacional con margen de error de /- 4 por ciento y confianza del 95 por ciento en una muestra de 5 mil 275 entrevistas.
Sin rodeos, en todos los escenarios propuestos para medir la intención de voto, Andrés Manuel López Obrador queda como el mejor posicionado.
Escenario A: AMLO (28.5), MZ (24.9), Osorio (16.3), Mancera (8.4) y Jaime Rodríguez El Bronco (4.0). En esta fórmula es notable la caída sostenida desde hace 14 meses en las preferencias para el actual secretario de Gobernación pasando del segundo puesto a tercero. Pero no es Osorio, es el PRI.
Escenario B: AMLO (29.6), Moreno Valle (20.7), Osorio (17.0), Mancera (8.9) y El Bronco (5.2). Con el exgobernador de Puebla la distancia a favor del líder de Morena crece y también suben, a costa de los azules, los otros.
Escenario C: AMLO (29.7), Ricardo Anaya (22.7), Eruviel Ávila (17.2), Mancera (9.6) y El Bronco (5.6). Escenario D: AMLO (29.7), MZ (26.1), Beltrones (14.3) y Mancera (10.1).
Ningún candidato independiente supera, en estos supuestos, al gobernador de Nuevo León, pero tampoco, en ninguno, éste rebasa los 7 puntos.
El priista más votado en estos careos (Escenario K) es el secretario de Salud, José Narro, con 19.7 por ciento, contra 28.7 de López Obrador, y en el cual Margarita Zavala obtiene 24.9 puntos.
Las tablas estadísticas son resultado de un seguimiento consistente y robusto, sólido por el tamaño de la muestra y por su representatividad, pero están lejos aún de vaticinar lo que pasará en 2018. Medición que confirma hipótesis públicas.
Que, por ahora, el mejor posicionado es Andrés Manuel López Obrador. Segundo, que el PRI enfrenta el panorama más complejo e inédito, acertijo que sólo el Presidente Peña imagina cómo resolver pero que, de prevalecer la ortodoxia priista, su apego al “tapado”, un resultado diferente al de los pronósticos se antoja difícil.
Si el PRI gana el Estado de México, Eruviel Ávila será figura, como candidato o líder del partido. Si no sueltan y exponen a prospectos diferentes, Narro Robles incluido, las opciones de competir se reducirán más y, del lado panista, la definición final también llama a la puerta.
Semejante ventaja para AMLO reclama con urgencia contraste, competencia y responsabilidad política y democrática.
Este artículo fue publicado en La Razón el 11 de abril de 2017, agradecemos a Carlos Urdiales su autorización para publicarlo en nuestra página.
