Carlos Loret de Mola dio la voz de alarma en su columna del 5 de agosto en El Universal: una ejecución extrajudicial fue perpetrada por parte de elementos de la Policía Federal en contra de 42 civiles en el municipio de Tanhuato, Michoacán; su base, peritajes federales a los que tuvo acceso. A partir de entonces, tanto en el ámbito criminalístico como en el periodístico, han circulado versiones distintas y contrapuestas sobre lo sucedido el 22 de mayo, entre fuerzas federales y presuntos integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación.
La falta de información oficial oportuna y precisa por parte de las diferentes corporaciones policiacas involucradas en el caso, ha propiciado que desde los medios de comunicación se busque llenar esos espacios vacíos; los métodos para ello pueden ser debatibles, pero ya sea a través de fuentes anónimas, filtraciones de expedientes judiciales o el reporteo directo, salen a la luz datos que los partes oficiales ocultan, por omisión, negligencia o un probable encubrimiento.
La historia oficial de los hechos
La noche del 22 de mayo, el entonces Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido García, informó que esa mañana tuvo lugar un enfrentamiento que se prolongó por más de tres horas entre supuestos integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación y policías federales, en la comunidad de Tinaja de Vargas perteneciente al municipio de Tanhuato, Michoacán; el saldo preliminar, 42 presuntos criminales abatidos y un policía federal muerto, así como tres personas detenidas y el aseguramiento de un arsenal.
El funcionario detalló que el choque se dio en el marco de la Operación Jalisco, que inició el 1 de mayo pasado, y en seguimiento a una averiguación previa abierta el día anterior, en la que se denunciaba la invasión en el Rancho El Sol por parte de supuestos sicarios. Se desplegó así una operación conjunta, en la que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Policía Federal, PGR y autoridades estatales.
Ante las dudas que surgieron a partir del hecho que sólo un policía muriera en una refriega de tres horas, comenzaron a circular en redes sociales y diversos medios de comunicación, las primeras versiones sobre un presunto abuso de la fuerza, sin embargo, Enrique Galindo Ceballos, comisionado nacional de la Policía Federal, afirmó que no hubo una sola ejecución, sino un enfrentamiento con presuntos integrantes del crimen organizado. En entrevista con Ciro Gómez Leyva el 25 de mayo, tres días después de los hechos, el funcionario sostuvo que al menos 20 delincuentes se dieron a la fuga y se detuvo a tres más que portaban armas de alto poder. Dos días más tarde, en El Universal, Galindo Ceballos señaló que todos los presuntos delincuentes dieron positivo en las pruebas de radizonato, es decir, habían disparado sus armas.
Tras impasse mediático, revelaciones y versiones
Un vez presentada la historia oficial, y planteadas las primeras dudas sobre lo ocurrido en Tanhuato, el proceso electoral, la fuga del Chapo Guzmán y otros sucesos, provocaron que el caso empezara a diluirse, hasta que las revelaciones de Carlos Loret de Mola, en su columna del 5 agosto colocaron nuevamente el caso en la agenda mediática.
Según Loret, de los peritajes a los que tuvo acceso, más del 70% de las víctimas aparecen con el tiro de gracia en la nuca. Las necropsias arrojaron que incluso uno de los cadáveres no presentaba impacto de bala, y que habría sido matado a golpes. También se concluye que los cuerpos fueron movidos y las armas con las que fueron encontrados en realidad se las “sembraron”, al grado que a varias de ellas les encajaron cargadores que no son del mismo modelo y no hubieran podido ser accionadas en combate. Otros columnistas como Carlos Puig, Jorge Castañeda y Alejandro Hope, retomaron esta versión y subrayaron la ausencia de una respuesta oficial convincente.
Por su parte, Ciro Gómez Leyva y su equipo, realizaron sus propias investigaciones para tratar de confirmar o refutar lo difundido por Loret de Mola. El 11 de agosto, en su programa radiofónico, el reportero Omar Sánchez de Tagle recogió la postura de la CNDH; si bien han dado seguimiento al caso, apunta que de haber tenido conocimiento de algo tan atroz, lo habría reportado de inmediato. Asimismo, se consignó lo dicho por la PGR en el sentido de que desconocen la existencia de un peritaje y que el caso estaba en manos de la Procuraduría de Michoacán, instancia que dijo no tener constancia de tortura, tiros de gracia u otros indicios de una ejecución sumaria. Gómez Leyva, expresó sus reservas hacia lo revelado por Loret de Mola y subrayó que el caso amerita datos duros más que fuentes anónimas.
El columnista Ricardo Alemán, en su entrega del 13 de agosto, puso en tela de juicio la versión difundida por su compañero Loret y citó que de acuerdo con investigaciones periodísticas hechas por el portal de información policiaca Letra Roja, en las cuales se consultó a las diferentes fuentes oficiales involucradas en este caso, éstas rechazaron la ejecución extrajudicial.
Pero Loret de Mola insistió en su versión inicial y en su espacio del 18 de agosto abunda en detalles sobre el peritaje al que aludió en la columna del día 5 y sostiene que hay elementos de sobra para confirmar los excesos policiales. De paso, envió un mensaje a los colegas que dudaron de su trabajo: “Los presuntos desmentidos han sido más enjundiosos de parte de algunos colegas periodistas que de las autoridades que llevan a cabo la investigación, quienes se muestran cautelosas, a excepción obviamente de Enrique Galindo, jefe de la PF, que asegura que en Tanhuato su corporación no actuó fuera de la ley”.
Contradicciones y mentiras al descubierto
Como parte del seguimiento de Gómez Leyva al caso Tanhuato, el 25 de agosto entrevistó al procurador de Michoacán, Martín Godoy, quien cayó en diversas contradicciones al tratar de explicar los hechos. Reconoció que se hicieron disparos “a corta distancia”, pero negó que eso implique necesariamente que las personas hayan sido “ejecutadas”. Un día después, entrevistó a José María Cazares, titular de la Comisión de Derechos Humanos en Michoacán, quien también aseguró que en ninguno de sus reportes se tenían elementos que apuntaran a una ejecución.
Por la noche del miércoles 26, el portal Eje Central divulgó un reportaje firmado por la reportera María Idalia Gómez, el cual es hasta el momento el trabajo más profuso sobre los sucesos en Tanhuato y que pone en entredicho las versiones oficiales y algunas periodísticas.
El mencionado medio digital divulga fuertes imágenes de fotografías tomadas por funcionarios federales a unos minutos de ocurridos los hechos y establece que estas evidencias confirman que la escena fue alterada y cuestiona las versiones oficiales acerca de que los cuerpos no tenían disparos en el rostro, la sien o nuca.
Asimismo señala que un criminalista de campo, al cual se consultó sobre la posición de los cuerpos y la forma en que las armas se encontraban, explicó que algunos casos, por la mecánica de la caída y del disparo respecto a la posición del arma, hacía prácticamente imposible que pudieran tenerla en sus manos, por lo que es posible concluir que las armas fueron “sembradas”..
El reportaje hace un recuento de las versiones oficiales y las confronta con los datos del expediente judicial al que tuvo acceso, para poner en evidencia las contradicciones y dudas que persisten sobre este caso. Subraya que si bien se ha prevalecido la idea de que los abatidos eran parte de una célula del Cartel Jalisco Nueva Generación, las autoridades no han informado sobre las líneas de investigación que les permitieron llegar a tal conclusión, máxime cuando algunos..
