De acuerdo con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, su planteamiento de que el Rey de España pida perdón por los agravios cometidos contra los pueblos originarios de nuestro país en la época de la Conquista, no tiene ningún ánimo de confrontación sino al contrario, lo que se busca es una reconciliación.
El mandatario descartó que esté en riesgo la relación bilateral con la nación europea por este asunto y aseguró que puede ser una ocasión para hacer una revisión profunda de la historia de ambas naciones y a partir de ahí, empezar una nueva era basada en el entendimiento y el reconocimiento.
“Si pensamos que no hay que disculparnos, que no hay que pedir perdón, que todo fue fortuito, normal, que no hubo violaciones a lo que ahora conocemos como derechos humanos, pues todo eso es algo que debe de analizarse, no en el afán de la confrontación, del encono, sino buscando que todo esto que se mantiene como corrientes subterráneas, porque existe, salga a la superficie, se ventile, que todos podamos pedir perdón y reconciliarnos”, expresó en su conferencia de prensa matutina.
López Obrador sostuvo que nunca dio a conocer el contenido de la carta como lo asegura el gobierno español; si bien reconoció que, en efecto, envió la misiva tanto al Rey de España como al Papa Francisco, por respeto a ambos, su gobierno no reveló su contenido. No obstante, dijo no tener inconveniente en que se sepa lo que decía la misiva, porque no está ocultando nada. Insistió en que es importante revisar si hubo agravios durante la Conquista y pedir perdón por ello y afirmó que es algo que ya se ha hecho por gobiernos de otros países.
Más aún, adelantó que nombre del Estado mexicano él ofrecería disculpas a las comunidades que sufrieron represión durante el Porfiriato. Cuestionó que los gobiernos neoliberales no hay querido reconocer nuestra historia y que incluso la quisieran borrar de los libros de texto.
“En el periodo neoliberal no querían, ni siquiera que reconociéramos nuestra historia, hasta negaban los pasajes históricos más importantes, bueno, quitaron el civismo en la impartición de la educación. Entonces, nosotros no, a nosotros sí nos importa la memoria histórica. Entonces, con esto se va a saber qué sucedió hace 500 años, cómo se dieron los hechos, si hubo agravios o no hubo agravios”, expuso.
El presidente dejó entrever que, mientras no haya este proceso de reconocimiento y perdón, no participaría en los actos conmemorativos de los 500 años de la toma de Tenochtitlan. Tampoco descartó la posibilidad de hacer reclamos de perdón a los gobiernos de Francia y Estados Unidos, sin embargo, eso ya se vería en otro momento.
“No puedo participar en un festejo, como Jefe del Estado Mexicano, hasta que no resolvamos este asunto. Desde luego todos los mexicanos somos libres, pero yo represento al Estado Mexicano y no puedo participar en festejos, en estas fechas, en tanto no aclaremos lo fundamental y se llegue a un acuerdo de reconciliación”, señaló.
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