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Gil no puede estar equivocado, aunque su patrimonio sea el error: el presidente Andrés Manuel Liópez Obrador defendió sus programas sociales comparando los apoyos destinados a los pobres, con la atención a las mascotas. El Presidente criticó a “los neoliberales” que consideran sus acciones de rescate al sistema financiero como “fomento”, en cambio la entrega de apoyos es “paternalismo, populismo”. Pas mal.

“La justicia es atender a la gente humilde, a la gente pobre. Esa es la función del gobierno… hasta los animalitos —que tienen sentimientos, ya está demostrado—, ni modo que se le diga a una mascota: ‘A ver, vete a buscar tu alimento’. Se les tiene que dar su alimento, sí, pero en la concepción neoliberal todo eso es populismo, paternalismo”, declaró el Presidente. Ups. Suena fuerte: ¿Ya le diste de comer a tu pobre? Ya le toca, ya hasta se andaba comiendo la pata de la silla.

Liópez Obrador se refirió a las cuotas en escuelas públicas y desayunos escolares, así como los costos de hospitales para defender sus políticas.

“No todos tienen. La gente vive al día. Todo eso lo vamos a quitar. Son derechos y el Estado está obligado a garantizar la educación pública, gratuita y dentro de lo que es la educación pública es fundamental la alimentación. Que los niños estén bien alimentados”. De acuerdo, los niños deben estar bien alimentados, eso que ni qué. Que le pregunten a Dolores Padierna y a René Bejarano, ellos saben de los desayunos escolares. Dicen las malas lenguas que los vendían a dos pesos cuando debían ser gratis. En fon.

“Justicia es darle más al que tiene menos, además es darle la mano al que se quedó atrás para que se empareje y que caminemos todos juntos, eso es humanismo”. El Presidente comparó las tres décadas de neoliberalismo con los tres siglos de la colonia. Caracho de 30 a 300 hay su diferencia, pero no nos detengamos en naderías, total, qué tanto será tantito.

En el avión presidencial

Gil lo leyó en su periódico El Universal en una nota de Alejandro Melgoza: en el avión presidencial Benito Juárez bebían vinos y licores. Gamés nunca puso un pie en esa aeronave. Entre 2012 y 2015 se consumieron 522 litros, el costo fue de 271 mil pesos. Dirán que Gamés es el gran neoliberal, pero no le parece la gran cosa.

Más información: http://bit.ly/2FIZhhH

 

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