Viene con todo

El presidente de EU anda saliendo poco a poco de los muchos problemas en que se ha metido y lo han metido. De unas semanas para acá no sólo se ha envalentonado una vez más.

En el camino sus radicales seguidores han visto como un triunfo la exoneración de su presunta corresponsabilidad en la participación rusa en las pasadas elecciones, aunque todavía está pendiente que sea investigado por obstrucción de la justicia.

Trump va sumando pequeñas victorias que se van convirtiendo en un gran todo que lo fortalece. Esto le permite abrirse un gran espacio en su intento para ser reelecto. La semana pasada logró que el Pentágono, que no el Congreso, le otorgara mil millones de dólares para la construcción del muro.

El otro asunto en que ha dado golpes en la mesa es el que tiene que ver con su intento por establecer en la frontera lo que se conoce como la “emergencia nacional”. Para el presidente, EU está en medio de lo que llama una “invasión de drogas y criminales” y quiere asegurar, a como dé lugar, bajo su visión maniquea, la frontera.

De por medio están sus singulares convicciones y, sobre todo, los votos de sus furibundos seguidores, particularmente los de la “América profunda”.

El viernes anunció que esta semana podría cerrar totalmente la frontera sur. Arremetió en contra de nosotros y además se dio vuelo: “¡Estoy muy enojado con México! Pienso que ellos están haciendo mucha palabrería. México va a tener que hacer algo. De otra manera voy a tener que cerrar la frontera. Simplemente cerraré la frontera”.

La reacción del gobierno pasó por los terrenos del síndrome de la “mesa que más aplauda”. El Presidente, en acto público en Poza Rica, preguntó a la entregada y furibunda audiencia si debía contestar a Trump o ser prudente. A mano alzada le contestaron en medio de los tumultos y pasiones que provoca el Presidente que no debía contestarle y entonces vino “ése es mi pueblo” y el “yo, amor y paz”.

La otra referencia, por decirlo de alguna manera, porque una respuesta como tal no se ha dado y por lo que se ve no se va dar, vino del canciller Ebrard, quien en un tuit le dijo a Trump: “somos un gran  vecino… díganlo si no el millón y medio de estadounidenses que eligieron a nuestro país como hogar, la más grande comunidad de ese origen fuera de EU”.

Al interior de la Unión Americana los escenarios se le van armando a Trump y es por eso que vuelve a colocarnos en el centro, lo cual es clave en su intento de reelegirse. Nuestro país volverá a ser utilizado por Trump, como lo hizo en las pasadas elecciones y que tan buen resultado le dio.

Los hechos más recientes que le han ayudado a construir su nuevo rompecabezas tienen que ver, una vez más, con el Congreso, con el cual tiene una relación entre tortuosa y desastrosa. Los legisladores se opusieron a la aplicación de la “emergencia nacional” ante lo que el presidente, en uso de sus atribuciones, vetó esta determinación.

Sólo falta conocer qué decide la Cámara baja para saber el desenlace del tema. Por lo pronto, ni el Congreso ni el presidente lograron sus objetivos, pero lo cierto es que Trump no ha perdido esta partida y, en una de ésas, hasta la gana.

El gobierno mexicano no tiene gran capacidad de maniobra en este lance. Hay varios asuntos por definir en la relación bilateral, entre otros la aprobación del T-MEC en los congresos de EU y de nuestro país, lo que obliga, efectivamente, a la prudencia, que no a dejar pasar algunos temas en que es necesario plantarse.

Vienen días muy bravos porque Trump, al quererse reelegir, es capaz de pasar por encima del que esté enfrente, y más si se trata de su frontera sur.

Quizá ya no va a ser suficiente aplicar el síndrome de la “mesa que más aplauda” como estrategia.

RESQUICIOS.

¿Quién defiende a los defensores de los derechos humanos? Abiram Fernández Hernández fue asesinado en su casa brutalmente, en Xalapa. Era un activista destacado y, sobre todo, comprometido con los familiares de los desaparecidos.


Este artículo fue publicado en La Razón el 1 de abril de 2019, agradecemos a Javier Solórzano su autorización para publicarlo en nuestra página.

Autor

  • Javier Solórzano

    Javier Solórzano es uno de los periodistas mexicanos más reconocidos del país, desde hace más de 25 años. Licenciado por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México, cursó estudios en la Universidad Iberoamericana y, hasta la década de los años 80, fue profesor de Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana.

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