El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dio luz verde al vicepresidente Tareck el Aissami, para entablar demandas formales contra todo aquel que acuse de "barbaridades" a las fuerzas de seguridad del Estado, en alusión a los presuntos actos de tortura denunciados por la oposición contra dos de sus dirigentes.
En un mensaje transmitido por radio y televisión, el mandatario agregó que también giró la misma instrucción al Ministro de Interior, Néstor Reverol, y al jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Gustavo González López, a fin de detener los ataques quienes, a su juicio, para justificarse de sus “delitos” injurian y calumnian a los funcionarios del orden “que de manera decorosa defienden la paz de Venezuela”.
Maduro mostró un video con las presuntas confesiones de dos militantes del partido Primero Justicia (PJ), detenidos tras las manifestaciones de la semana pasada, en donde se acusa que las protestas fueron planeadas por los dirigentes de ese instituto político que postuló al excandidato presidencial Henrique Capriles.
Por su parte, el diputado del PJ en Caracas, Tomás Guanipa, aseguró que los acusados fueron torturados por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) para incriminarlos en hechos que no ocurrieron y obligarlos a grabar un vídeo para incriminar sus líderes.
Poco antes del mensaje de Maduro, grupos opositores quemaron muñecos con su rostro y algunos de sus aliados en varias ciudades del país para expresar su descontento.
(Con información de EFE)
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