Consejos para ser un analista político y ciudadano consciente

 

Instrucciones para abrirse paso como analista y militante político al mismo tiempo:
I. Consideraciones generales:
A. Desestime la contradicción entre el análisis político y la militancia, lo primero exige crítica y lo segundo adhesión, por eso debe presentarse ante los demás precisamente como ente crítico y ciudadano consciente.
B. Evite los matices: el mundo se divide entre buenos y malos y usted, desde luego, forma parte de los buenos (en forma de ciudadano crítico o consciente). Más aún, si alguien se presenta con matices para dialogar, usted debe exhibirlo como alguien poco claro y, si la cosa se pone fea, como representante de los malos, o achichincle según sean las circunstancias. En los momentos más difíciles sugiera que quien no coincide con usted tiene algún interés turbio o ya de plano, difame. Recuerde que eso además ayuda a inhibir voces discordantes a las de usted y los suyos.

C. Una herramienta imprescindible de sus reflexiones es que usted revela la treta del otro con el que no está de acuerdo -porque ese otro siempre tendrá una treta que ni a usted ni a quienes le siguen podrá engañarlos.

II. Precisiones:

A. Imagine cualquier situación: por ejemplo, la apreciación del peso frente al dolar, un partido de futbol de la selección mexicana, alguna resolución legal o un acto de la autoridad policiaca y hasta un fenómeno natural como algún huracán además de todos los procesos electorales (tenga en cuenta que en el calendario político en este país siempre hay elecciones).

B. ¿Ya eligió la situación? Bien. Usted no tiene duda, siempre debe verse muy firme: Esto es un complot, confabulación o bola de humo de los malos para: a) distraer nuestra atención de lo importante –usted defina ahí lo importante o sea la agenda de usted y los buenos–; b) exhiba -y para ello use la palabra “desenmascarar”- el teatro montado por los villanos para hacernos creer que fueron eficientes en algo –porque los malos, no son eficientes en nada, bueno, sólo para urdir complots; c) engañar al pueblo –porque el pueblo es un monolito sin diversidad– y usted es parte de ese pueblo que combate con el enemigo.

C. El enemigo, dije, ese es siempre el otro que no coincide con usted. Y esto es importante: ese es enemigo del pueblo, no de usted, y usted es un representante del pueblo. Pero su análisis debe considerar en todo momento que los enemigos o los malos pueden arrepentirse, y ello le implica a usted omitir el tema o situar a los arrepentidos como muestra de que usted forma parte de los buenos que perdonan a los malos.

D. Evite las discusiones, no se distraiga y hable para el pueblo. Debe denunciar a los peñabots y a cualquier otro como pagado o chayoteado por el gobierno y es que, recuerde, la gente no vota por los otros partidos sino que compran su voto.

E. Usted no es ingenuo. De ninguna manera. Si a Yarrington lo capturan en Italia escriba algo así como “qué casualidad…” no importa que ni la PGR hubiera participado en esa operación; o si apresan a Duarte comente algo así como “se alinearon los astros para que…” y reclame al gobierno por encarcelarlo justo ahora (“ajá, justo ahora, a mí no me engañan”) o sea, que la PGR debió esperar a después de las elecciones mexiquenses pero no, ¿verdad? No pudo esperar a que avanzaran los adversarios del partido, malvados.

F. Además, usted es puro. Permítame explicar: si la PGR captura a Javier Duarte y el gobierno lo presume, denuncie al gobierno por hacer política y presumir de ello; sin embargo, cuando los políticos con quienes usted coincide presuman de alguna acción usted haga lo mismo también, los malos no pueden hacer propaganda porque son los malos, en cambio usted y los suyos…

III. Consideraciones complementarias

A. Usted es bueno y no es ni fanático ni militante. Por eso es clave que participe de campañas contra el calentamiento global, las farmacéuticas que confabulan contra nuestra salud y diga lo mismo sobre la información de lo que ocurre en Venezuela (o no diga nada, ni tiene porqué tocar todos los temas).

B. Los malos son el gobierno federal, el PRI y los medios de comunicación que no dicen la verdad o la ocultan

C. A veces debe emplear el tono de enojo o rabia, porque todo esto a usted le genera rabia y eso le implica dirigirse al otro en forma grosera o con imperativos. Ni modo, la causa lo exige.

D. Fuera de todos esos imperativos, improvise. No vaya a pensar alguien que usted es alguien que no se mueve ni un centímetro de sus convicciones, porque usted tiene convicciones y no intereses. Es un patriota y el pueblo lo necesita

Listo, usted ya es un analista político y un ciudadano consciente. Ya sabe que cuenta con mi respeto y admiración. Buena suerte.

 

 

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