La autoridades de Estados Unidos indicaron este jueves que el hackeo a la base de datos de sus empleados y exempleados federales afectó a 21.5 millones de personas y no a 4.2 como habían anunciado hace un par de semanas, cuando avisaron que los archivos de la Oficina de Administración de Personal federal habían sido hackeados.
Además de cambiar el número de afectados, el gobierno estadounidense dijo que la filtración se realizó en diciembre del año pasado y no en abril de éste, tras empezar los trabajos de espionaje en junio del 2014.
El ataque (adjudicado hasta el momento a hackers chinos) afectó a las personas que tenían una investigación de fondo (aproximadamente 19.7 millones de personas), mientras que el resto (1.8 millones) son familiares y/o amigos.
Las autoridades informaron que entre los datos robados se encuentran las huellas dactilares de 1.1 millones de individuos. Asimismo, explicó que el personal que estaba baja investigación después del año 2000 fue más vulnerable.
Hasta el momento, no han hecho una acusación formal contra el gobierno chino y se desconocen los intereses de la filtración, pues no hay secretos de tipo industrial o de seguridad nacional que pueda interesarle a otras naciones. En la base de datos solo está, básicamente, toda la información personal de los empleados, exempleados y jubilados que han laborado en el gobierno federal de EU (excepto la CIA, que tiene un archivo diferente).
“Esto es una enorme falla, una gran cantidad de datos que es personal y sensible… Ahora disponible para nuestros adversarios”, dijo el Director del FBI, James Comey, ante el Comité de Inteligencia del Senado.
(Con información de The Washington Post)
mahy
