El mando especial para la Seguridad de Michoacán, Felipe Gurrola, confirmó que los militares que se enfrentaron a pobladores de Santa María Ostula, en el municipio de Aquila, Michoacán, sí realizaron disparos pero aclaró que éstos fueron al aire y no hacia los manifestantes.
“El personal militar al verse agredido y sorprendido sí realizó disparos, pero al aire, nada más para disuadir al momento de la agresión. No podría precisar cuántos (disparos), pero de ninguna manera fue para atacar a las personas“, aseguró el funcionario estatal.
En conferencia de prensa, las autoridades afirmaron que el personal militar llegó a dicho municipio para desalojar la carretera que los comunitarios tenían bloqueada, como acto de protesta por la reciente detención de Cemeí Verdía Zepeda, líder de la autodefensa de varias zonas de Aquila.
Gurrola relató que el personal antimotines lanzó gas lacrimógeno para desplegar a los manifestantes y ese momento “fue aprovechado por sujetos armados que se retiraron del lugar y se ocultaron entre la maleza”.
El mando especial agregó que el niño de 12 años fallecido y los cuatro civiles heridos se encontraban en un restaurante y no en la trifulca, misma que aseguró era entre los pobladores y después en contra de los integrantes del 68 batallón de infantería.
Por su parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos informó que ya envió a visitadores al lugar de los hechos para recolectar evidencias que permitan esclarecer si realmente los soldados dispararon contra los ciudadanos, versión que sostienen diferente testigos.
Entre los testimonios se encuentra la diputada local del PRD, Talía Vázquez, quien ya presentó una denuncia ante la PGR en contra de los elementos del Ejército mexicano participantes pues afirma que se tienen las evidencias para confirmar el ataque del personal de la Sedena en contra de los comunitarios.
(Con información de Milenio Diario)
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