Reos pertenecientes a cárteles rivales de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quienes se encuentran recluidos en la misma área donde estaba el capo, aseguran que tres días antes de fugarse el líder del Cártel de Sinaloa se escucharon ruidos en la celda de Guzmán Loera, e incluso, el día de su fuga, se escuchó cómo platicaba con sus cómplices.
De acuerdo a funcionarios que participan en el Gabinete de Seguridad Nacional, citados por La Jornada, los internos de las celda 11 a la 18 declararon que tres días antes de la fuga de “El Chapo” reportaron que se escuchaba mucho ruido, queja que los custodios ignoraron.
Entre los testimonios, se encuentra Miguel Ángel Treviño, alías “El Z-40”, perteneciente a Los Zetas y que se encuentra encarcelado a unos metros de la celda 20, en la que estaba recluido, hasta el 11 de julio, Guzmán Loera.
Estas declaraciones, que serán asentadas en Ministerio Público, han servido a las autoridades investigadores a dar con los trabajadores del penal que ayudaron a que el narcotraficante más buscado del mundo pudiera huir del Cefereso 1 Altiplano, en el Estado de México.
Además, con estos datos, se especula que el último tramo de la galería de escape se construyó tres días antes del escape, según las fuentes citadas.
En sintonía con una de las versiones oficiales, los funcionarios entrevistados aseguran que la celda de “El Chapo” fue revisada alrededor de 15 minutos después de que éste se escapó, y que solo dos empleados del penal entraron al túnel, mismo que tardaron recorrer más de una hora.
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